Hace cuatro años, Miguel Rentería Gómez asumió las riendas de la sede Monterrey del Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresa (IPADE Business School), una institución que nació de la necesidad genuina del entorno empresarial de actualizarse.
Desde 1976, el IPADE, señala Rentería, ha visto pasar por sus espacios a 7,000 egresados y ofrece servicios anuales a alrededor de 1,700 empresarios, que hoy conforman una comunidad sólida. Acompañados por profesores y un grupo de gente en un "momento de vida" similar, utilizan el modelo del caso como vehículo para "el intercambio de experiencia".
"Las personas que vienen son líderes y son además especialistas en su ramo y en lo que hacen, pero no son especialistas en todo", apunta Rentería.
Así, el diseño de los grupos permite que cada participante reconozca que tiene un expertise grande, pero parcial, y que otros tienen conocimientos complementarios, generando intercambio de ideas y aprendizaje.
En la conformación de los grupos, por ejemplo, se unifica a los directores generales entre sí, dado que comparten inquietudes y niveles de responsabilidad similares. Este sector no solo enfrenta retos empresariales, sino también cierta soledad, ya que sus posiciones les impiden exteriorizar ideas o preocupaciones.
De forma similar, se conforman otros grupos dentro de los programas, desde quienes rinden cuentas a la Alta Dirección hasta jóvenes que se preparan para liderar una empresa familiar. Esta amplia oferta es un logro del equipo, que ha logrado poner todos los programas del IPADE al servicio de la comunidad empresarial y mantener una fuerte vinculación con las empresas.
La educación ejecutiva ha evolucionado: antes se enfocaba en mejorar productos e innovación, pero hoy los empresarios buscan herramientas para gestionar la incertidumbre. En este contexto, el IPADE desarrolla habilidades personales que se convierten en virtudes del liderazgo, como la prudencia, la fortaleza y el liderazgo enfocado en el equipo.
El bienestar también ha cobrado relevancia dentro de las organizaciones, donde conviven hasta cuatro generaciones con distintas necesidades. Por ello, el enfoque es un liderazgo transformacional centrado en la persona.
Sobre la participación femenina, Rentería señala que hace 25 años su generación tenía 70 hombres y una mujer, mientras que hoy la participación femenina ronda entre el 15% y 20%.
El IPADE orienta sus programas con base en la retroalimentación del sector empresarial y su consejo consultivo, consolidando una comunidad que, en Monterrey, atiende a 1,700 personas al año dentro de sus distintas actividades.
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