Nuevo León.- Si has visitado alguna iglesia durante la Semana Santa seguramente habrás visto que las imágenes de los santos, los crucifijos y las reliquias aparecen cubiertas con lienzos de color morado.
Este rito, que se realiza año con año en México y el mundo, es una de las tradiciones más místicas de la Semana Mayor, pero ¿De qué trata y cuál es el significado que adopta la iglesia?
El simbolismo del "ayuno visual"
El acto de cubrir las imágenes, conocido litúrgicamente como el tiempo de la Pasión, busca crear un "ayuno de los sentidos". La idea es eliminar cualquier distracción visual para que el fiel se concentre exclusivamente en el misterio de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo.
Al no poder ver los rostros de los santos o la belleza de los altares, la atención se vuelca hacia el interior y hacia la escucha de la palabra.
Por lo tanto, es una forma de luto y preparación espiritual que nos recuerda que, sin la Resurrección, las imágenes carecen de su sentido de victoria.
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¿Por qué se usa el color morado?
El color morado en la liturgia católica representa penitencia, preparación y duelo. Es el color que domina la Cuaresma, pero su uso se intensifica durante el Triduo Pascual. Al cubrir los santos con este tono, se subraya la solemnidad del sacrificio en la cruz.
- El Crucifijo: En muchos templos, la cruz principal se cubre desde el quinto domingo de Cuaresma y permanece así hasta la celebración del Viernes Santo, cuando se realiza la "Adoración de la Cruz".
- Los Santos: Permanecen ocultos hasta la noche del Sábado de Gloria, momento en que se retiran los velos para celebrar la luz de la Vigilia Pascual.
Una tradición que sobrevive al paso del tiempo
Aunque las normas litúrgicas actuales dejan esta práctica a discreción de cada parroquia o conferencia episcopal, en regiones del centro de México, la costumbre sigue muy viva. Para muchos abuelos y familias tradicionales, ver los santos cubiertos es la señal definitiva de que los días más sagrados del año han comenzado.
Curiosamente, existe una creencia popular que dice que los santos se cubren para que "no vean" el sufrimiento de Jesús durante su pasión, aunque la explicación teológica oficial se centre más en la introspección del creyente.
