Monterrey. – En la historia del Club de Futbol Monterrey pocas estrellas tuvieron un paso tan fugaz y brillante como el de Germán Ricardo Martellotto, un clásico ‘10’ que se encargó de orquestar el juego de “La Aplanadora” que enamoró al futbol mexicano con su juego vistoso y apabullante.
“Tato” Martellotto llegó a Rayados en la temporada 1989/1990 procedente del Deportivo Cali de Colombia. En el club se mantuvo tres años hasta 1992, ganándose la admiración de la hinchada albiazul por su desempeño en la cancha.
Al lado de figuras como Tirzo Carpizo, Missael Espinoza, Francisco Javier Cruz, Guillermo Vázquez, Alejandro Hisis y Guillermo Muñoz, se formó un equipo de época, que conquistó un título valioso para el club, el Torneo de Copa México en 1991-1992.
Martellotto fue la figura y goleador -6 tantos- en aquel certamen, en el que Monterrey se impuso en la Final 4-2 a las Cobras de Ciudad Juárez, con un doblete del argentino y otros dos tantos de Guillermo Vázquez.
El legendario mediocampista marcó un total de 32 goles durante su estancia en el club, hasta que salió hacía el América en 1992, donde coincidió con Hugo Sánchez, Zague y Oscar Ruggieri, ganando la Copa de Campeones de Concacaf.
Germán regresó a Monterrey como parte del equipo de acondicionamiento físico en 1997 y fue auxiliar en la temporada 2002/2003, coincidiendo con su hermano Nicolás, quien se mantiene en el club.
El mayor de los Martelloto fue también entrenador de Cobras de Ciudad Juárez en Primera A -segunda división- en 2003.
Desde entonces se ha mantenido viviendo en Argentina, con visitas esporádicas a la Sultana del Norte para convivir con su hermano y regresar momentáneamente a las instalaciones del club que le abrió la puerta a México.
Actualmente, se mantiene alejado de los reflectores del mundo del futbol de máximo nivel, pero no descarta regresa al Club de Futbol Monterrey en algún futuro.
