Marruecos.- Egipto, con un tanto de Mohamed Salah, derrotó 1-0 a Sudáfrica y se clasificó para los Octavos de Final de la Copa Africana de Naciones con un polémico arbitraje en una jornada en la que Marruecos no pasó del empate frente a Mali (1-1), con un tanto de Brahim Díaz desde los once metros, insuficiente para sellar su segunda victoria.
De momento, Salah, en los dos partidos que ha disputado en la competición, ha cumplido con las expectativas. Suyo fue el tanto de la victoria frente a Zimbabue (2-1) y suyo fue también el que derrotó a Sudáfrica, que acudió a la cita con el mismo objetivo que su rival: ganar su segundo encuentro y alcanzar los octavos de final.
Salah se encargó de desnivelar un choque igualado con mucho protagonismo para el árbitro burundés Pacifique Ndabihawenimana, que al filo del descanso se encontró con una jugada complicada: Khuliso Mudau derribó a Salah dentro del área tras un manotazo en la cara y el atacante del Liverpool exigió la revisión y el VAR le dio la razón.
No falló desde los once metros y justo después, ya en el tiempo añadido Mohamed Hany vio su segunda cartulina amarilla por dar un pisotón a Teboho Mokoena. La acción provocó una tangana entre ambos banquillos y el resultado fue fatal para Egipto, condenado a resistir durante la segunda parte.
Entonces, apareció de nuevo Ndabihawenimana, para tomar una decisión controvertida después de que Yasser Ibrahim desviara con la mano un disparo de Teboho Mokoena. El VAR avisó al árbitro de un posible penalti y, rodeado de egipcios y sudafricanos, y tras una incertidumbre de cuatro minutos, Ndabihawenimana salvó a los Faraones, que ganaron por la mínima para sellar su pase hacia la siguiente fase.
Te podría interesar
Marruecos parecía destinado a convertirse en el segundo equipo del campeonato en alcanzar los Octavos de Final. Cerró la jornada del viernes ante Mali y no pudo pasar del empate en un choque marcado por los dos tantos de penalti.
Marruecos se lanzó a por una victoria que pudo conseguir con una volea de En-Nesyri que salvó Diarra con una pierna. Fue prácticamente la única ocasión clara en medio del asedio y, finalmente, el buen partido de Brahim no fue suficiente para una selección que suma cuatro puntos y que cerrará su fase de grupos ante Zambia.
