Liverpool.- El primer Liverpool contra Wolverhampton desde el fallecimiento de Diogo Jota se convirtió en una celebración a la memoria del portugués y se lo llevaron los reds por 2-1, con el primer tanto de la temporada del alemán Florian Wirtz.
Imágenes alusivas al fallecido delantero portugués llenaron la tribuna de Anfield, mientras que en el terreno de juego, su familia estuvo presente, recibiendo el cariño de las dos aficiones que más corearon al delantero, que perdió la vida en un accidente de auto en julio de este año.
Dinis y Duarte saltaron al mítico terreno de juego tomados de la mano por el capitán Virgil Van Djik, mientras que la hija menor de Diogo, Mafalda, estuvo junto a su madre Rute Cardoso como invitadas especiales a un costado del campo.
Crédito: Agencia EFE
Ya en el partido, Wirtz silenció a sus críticos y afianzó la viabilidad de su fichaje con el Liverpool tras firmar un buen partido ante el Wolves.
El alemán fue el fichaje más caro de la historia del Liverpool y durante la segunda mitad de 2025 todos los focos han apuntado al talentoso centrocampista alemán. Su adaptación al fútbol inglés no ha sido un camino de rosas y en las últimas semanas muchas voces se alzaron en su contra.
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Por eso, cuando marcó el segundo del Liverpool, al filo del descanso, se quitó un peso de encima. Lo consiguió con un toque exquisito, con la derecha, para superar a José Sá en un mano a mano tras un pase excepcional entre líneas de Hugo Ekitiké.
El tanto de Wirtz llegó exactamente un minuto y medio después del que celebró Ryan Gravenberch y que sirvió para romper el muro del Wolverhampton.
Fue Jeremie Frimpong quien se encargó de romper la táctica del equipo de Rob Edwards. Desde el costado derecho, con velocidad, superó a Joao Gomes y a Hugo Bueno. Llegó hasta la línea de fondo, echó la pelota hacia atrás y Gravenberch remató la faena.
Crédito: EFE
Pero no todo estaba resuelto. El Liverpool se marchó feliz al vestuario, pero a los pocos minutos de la reanudación sufrió un sobresalto que incomodó su partido. El tanto del uruguayo Hugo Bueno, en una jugada a balón detenido.
Pudo sentenciar con un intento de Curtis Jones y con otra llegada de Gravenberch, que no aprovechó una gran asistencia de Wirtz.
Al final, la sangre no llegó al río en Anfield y el Liverpool, que terminó el choque encerrado, aguantó el marcador. Generó dudas en la segunda parte, pero el 'efecto Wirtz' fue suficiente y consiguió tres puntos importantes para mantenerse en la dura pelea por terminar la temporada, como mínimo, entre los cuatro primeros clasificados.
