Londres.- El inicio de 2026 trajo un giro inesperado en la Premier League. El Chelsea anunció el 1 de enero la destitución de Enzo Maresca como entrenador de los ‘blues’, pese a que los resultados deportivos eran positivos. La decisión se originó en las desavenencias con la directiva, que apostaba por un proyecto basado en la confianza en jóvenes talentos, mientras que el técnico italiano insistía en reforzar posiciones clave con jugadores experimentados para competir por títulos.
Maresca, considerado inicialmente el perfil ideal para liderar esta etapa, terminó perdiendo respaldo tras semanas de tensión. En rueda de prensa, el preparador ya había dejado entrever su incomodidad al señalar que en las últimas 48 horas había sentido menos apoyo de la dirigencia, incluso en un tramo de partidos sin derrotas. Finalmente, Stamford Bridge decidió cortar la relación y buscar un nuevo rumbo.
Calum McFarlane asume de forma interina
Tras la salida de Maresca, el club londinense designó a Calum McFarlane, entrenador del equipo Sub-21, como responsable interino del primer equipo. El técnico debutará en el banquillo este domingo en el Etihad Stadium, cuando Chelsea enfrente al Manchester City de Pep Guardiola en su primer partido del año.
McFarlane reconoció que las últimas 24 horas han sido “una locura” por el rápido cambio de rol, pero aseguró que afronta el reto con ilusión y energía positiva. Su objetivo inmediato es preparar al plantel para competir contra uno de los rivales más fuertes de la liga y tratar de obtener un buen resultado.
El entrenador interino también habló sobre el estado físico de algunos jugadores. El caso más relevante es el del español Marc Cucurella, quien se perdió el empate contra Bournemouth pero ya volvió a los entrenamientos. McFarlane explicó que su participación frente al City aún está en evaluación y se decidirá en las próximas horas.
Un futuro incierto en Stamford Bridge
La salida de Maresca abre interrogantes sobre el futuro del Chelsea. Aunque McFarlane asumirá de manera provisional, la directiva deberá definir si mantiene al joven técnico o busca un estratega de mayor experiencia para consolidar el proyecto.
El reto inmediato será recuperar la confianza del vestuario y mantener la competitividad en una Premier League cada vez más exigente. Con jugadores de calidad y un calendario desafiante, el Chelsea inicia 2026 con la misión de estabilizar su rumbo tras un inicio de año marcado por cambios drásticos en el banquillo.