Noruega.- Bastaron 24 minutos para que el Bodo/Glimt de Noruega propinara al Manchester City una de sus derrotas más humillantes en Champions League, con un 3-1 en la en la séptima jornada de la fase de liga del torneo.
Apenas transcurrieron 118 segundos, del minuto 22 al 24, entre el 1-0 y el 2-0 de Kasper Hogh, que dejó a los “Citizens” abatidos y que incluso acabaron en inferioridad numérica por la expulsión de Rodri, con el riesgo de caer por debajo del octavo lugar al final de la jornada.
La derrota es un paso atrás. No peligra su clasificación, pero sí su presencia entre los ocho primeros de la tabla, directo a octavos. Lo sufrió hace un año, cuando cayó en la ronda intermedia con el Real Madrid.
Ahora ni se planteaba tener que jugar la fase previa a los octavos, pero puede ocurrirle de nuevo. En la última cita recibe al Galatasaray. Sólo ha ganado dos de sus últimos seis duelos entre todos los torneos.
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Las bajas tampoco son ninguna excusa para el conjunto inglés, que contó con Ryan Cherki, Phil Foden, Rodri Hernández o Erling Haaland desde su once titular, a tres grados bajo cero durante el partido, en el que se quedó aún más frío el conjunto habitualmente celeste.
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Retratado quedó Max Alleyne, el central izquierdo de la zaga de Pep Guardiola. No fue contundente y permitió que Hogh rematara primero con la cabeza y después con el pie derecho, para vencer dos veces a Donnarumma.
Antes de la hora de partido, Jens Petter Hauge marcó un golazo: controló el balón en la banda izquierda del ataque, condujo hacia el centro, atrevido, imponente, también hasta con demasiada permisividad de la defensa contraria, para soltar un derechazo extraordinario a la escuadra del portero italiano.
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Ni siquiera el 3-1 de Ryan Cherki, casi en la siguiente jugada, reenganchó al City en el partido, porque Rodrigo Hernández cometió una torpeza inesperada en un futbolista de su personalidad y nivel: dos tarjetas en 53 segundos por dos agarrones por detrás.
De nuevo, el fuera de juego invalidó otro gol al Bodo/Glimt, que apuntó al cuarto, frustrado por Donnarumma, y que no sólo consiguió su primera victoria de esta edición de la Liga de Campeones, sino que sostuvo sus opciones de alcanzar las eliminatorias, pendiente de otro desafío mayor en Europa: la visita al Atlético de Madrid en el Metropolitano, donde el equipo rojiblanco encadena 12 victorias.