Londres.- Los capitanes del Manchester City, Rúben Dias, Rodrigo Hernández, Erling Haaland y Bernardo Silva, decidieron reembolsar el precio de las entradas a los aficionados que viajaron a Noruega para presenciar la derrota de su equipo frente al Bodo/Glimt. El gesto busca reconocer el esfuerzo de los seguidores que acompañaron al club en un partido histórico, aunque doloroso, en el Estadio Aspmyra.
El compromiso de los jugadores consiste en cubrir 9,357 libras, equivalentes a 25 libras por cada uno de los 374 aficionados que se desplazaron hasta Bodo. El reembolso corresponde únicamente al costo de los boletos y no incluye gastos de transporte ni alojamiento, que corrieron por cuenta de los seguidores.
En un comunicado conjunto, los capitanes señalaron que son conscientes del sacrificio que implica viajar para apoyar al equipo y que nunca lo darán por hecho.
“Son los mejores aficionados del mundo. Reconocemos que fue un gran esfuerzo animarnos en ese frío y con lo difícil que fue la tarde en el campo. Cubrir el precio de esos billetes es lo mínimo que podíamos hacer”, expresaron.
Una derrota histórica para el City
El equipo dirigido por Pep Guardiola cayó 3-1 frente al Bodo/Glimt, convirtiéndose en el primer club inglés en perder contra el conjunto noruego en competiciones internacionales. El resultado sorprendió por el contexto y por la superioridad que suele mostrar el City en torneos europeos.
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La derrota dejó un sabor amargo en la expedición inglesa, pero también marcó un precedente en la historia del futbol noruego, que celebró un triunfo de gran impacto mediático. Para los aficionados del City, el viaje significó un esfuerzo económico y logístico considerable, lo que motivó la reacción inmediata de sus capitanes.
Reconocimiento al esfuerzo de la afición
El gesto de los líderes del vestuario fue recibido como una muestra de empatía hacia la afición, que en condiciones adversas decidió acompañar al equipo. Aunque el reembolso no cubre todos los gastos, representa un reconocimiento simbólico al compromiso de quienes siguen al club alrededor del mundo.
La acción refuerza el vínculo entre jugadores y seguidores, en un momento en que el Manchester City busca recuperar confianza tras un tropiezo inesperado. El mensaje es claro: la afición es parte fundamental del proyecto y su esfuerzo merece ser valorado.
