España.- El Barcelona explotó los errores en defensa del Real Oviedo para ganar 3-0, con lo que se mantiene en el liderato de LaLiga, con un punto de margen sobre el Real Madrid, gracias a los goles de Dani Olmo, Raphael Dias 'Raphinha' y Lamine Yamal en la segunda parte.
Pese al resultado, fue un encuentro incómodo para los de Hansi Flick, atascados en la primera mitad por el planteamiento del cuadro visitante, más combativo desde la llegada del charrúa Guillermo Almada al banquillo.
Todo cambió en el 52', cuando la presión de Lamine Yamal en el área forzó el error de David Carmo que Dani Olmo convirtió en el 1-0. La sentencia llegó en el 57', con una pérdida de David Costas que sirvió el 2-0 a Raphinha y el 3-0 final fue obra de Lamine Yamal, con un remate acrobático.
Crédito: Agencia EFE
Ante la cercanía del decisivo duelo europeo del miércoles contra el Copenhague, Flick realizó cinco cambios respecto al equipo que ganó en Praga: oxigenó los laterales con Eric García y la primera titularidad de Cancelo, devolvió a Cubarsí y Lamine Yamal al once, confió en Casadó para ocupar la sensible baja de Pedri en la medular y optó por Dani Olmo en detrimento de Fermín López como mediapunta.
Menos novedades presentó el Oviedo, con la entrada de Javi López por el lesionado Rahim Alhassane y el regreso de David Carmo tras cumplir sanción como únicos cambios en la retaguardia. Unos retoques que no alteraron un ápice la garra charrúa importada por Almada.
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Valiente, el equipo asturiano planteó una presión pegajosa sobre la primera línea azulgrana e impuso el ritmo que más le convenía, sin apenas continuidad por las constantes interrupciones. Con balón, los visitantes tenían las ideas claras: envíos directos para buscar la corpulencia de Viñas, y la velocidad de Ilyas y Hassan por las bandas.
Por el lado catalán, el primer y único tiro a puerta llegó en el descuento, una volea de Raphinha que repelió Escandell. Un balance muy pobre para el Barcelona, obligado a cambiar en la segunda mitad. Pero no fue la mano de Flick, que sustituyó a Gerard Martín por Kounde, sino el hambre de Lamine Yamal y la calidad de Dani Olmo lo que alteró el signo del encuentro.
Pese a los cambios de Almada, el Oviedo bajó los brazos, perdió la convicción en la presión. Y llegó el 3-0: un centro bombeado de Dani Olmo que Lamine Yamal, de zurda y medio cayendo, marcó con un remate de chilena.
Ahora sí, todo estaba decidido. El Barça administró la renta sin sobresaltos ante la creciente intensidad de la lluvia, que fue vaciando las desprotegidas gradas antes del pitido final. De este modo, los azulgranas sumaron los tres puntos para seguir en lo alto de la tabla, mientras que el Oviedo volvió a marcharse de vacío tras plantar cara y continúa en la cola de la clasificación.