León.- El triunfo obtenido por Tigres no modificó el discurso de Guido Pizarro, quien dejó en claro que el resultado representa un paso dentro del proceso de construcción del equipo, pero no un punto de llegada. Para el estratega felino, la victoria fue merecida, aunque acompañada de aspectos por corregir, en línea con la exigencia que caracteriza al proyecto que encabeza.
Guido reconoció que el partido fue bien jugado por ambos equipos, en una plaza compleja y ante un rival de jerarquía, pero subrayó que Tigres fue superior durante la mayor parte del encuentro. El control del juego, tanto con balón como sin él, fue uno de los puntos que más destacó el técnico, al considerar que el equipo entendió correctamente lo que debía hacer dentro del campo.
Sin embargo, el entrenador no ocultó que el marcador pudo ser más amplio. Desde su análisis, Tigres tuvo opciones para aumentar la ventaja y evitar el cierre apretado del compromiso, luego de que el rival lograra descontar. Ese tramo final, en el que el equipo terminó sufriendo, es parte de los detalles que Pizarro considera fundamentales de ajustar en la evolución del plantel.
Más allá del resultado inmediato, el técnico enfatizó que el partido tenía un valor especial por el momento que atraviesa el equipo, especialmente tras el parón en la competencia. En ese contexto, señaló que era importante reflejar en el marcador el trabajo realizado durante las semanas previas, como una forma de consolidar lo que se viene construyendo desde el día a día.
Pizarro insistió en que el mérito del triunfo recae en el funcionamiento colectivo. Destacó el rendimiento tanto de los jugadores que iniciaron como de quienes ingresaron desde el banquillo, al considerar que todos respondieron a la idea de juego planteada. Para el entrenador, esa respuesta grupal es clave en la consolidación del equipo a lo largo del semestre.
Te podría interesar
El mensaje del estratega fue claro: ganar no implica conformarse. La autocrítica forma parte del crecimiento que busca Tigres en esta etapa, donde el objetivo no es únicamente sumar puntos, sino elevar el nivel de juego y sostenerlo con regularidad.
Con este resultado, Tigres continúa su proceso competitivo, respaldado por un funcionamiento que deja sensaciones positivas, pero también con la convicción, desde el cuerpo técnico, de que aún hay margen para mejorar. La victoria suma, pero la exigencia se mantiene intacta.
