París.- El PSG venció la Supercopa de Francia, su primer título de 2026, en la tanda de penaltis tras haber igualado al Olympique de Marsella (OM) en el minuto 95 gracias a Gonçalo Ramos, en una frenética final disputada este jueves en Kuwait. El meta parisino, Lucas Chevalier, fue clave en el nuevo éxito del equipo de la capital, tanto en la tanda, en la que detuvo dos disparos, como en los 90 minutos reglamentarios. El PSG del entrenador español Luis Enrique Martínez logró así la decimocuarta Supercopa francesa de su historia, agrandando el dominio del club parisino en el panorama francés.
Tras su memorable año 2025, en el que los parisinos lograron seis títulos, entre ellos la ansiada Liga de Campeones, el PSG sudó mucho más de lo esperado, aunque, gracias a los movimientos tácticos de Luis Enrique (dio entrada a Ramos y a Bradley Barcola), logró enderezar el partido cuando se consumían los últimos segundos. El encuentro comenzó con un ritmo vertiginoso en tierras kuwaitíes, donde ambos equipos demostraron por qué protagonizan el duelo más pasional de Francia. Ousmane Dembélé abrió el marcador en el minuto 13 tras una gran jugada colectiva, un tanto que parecía encaminar una noche tranquila para los capitalinos. Sin embargo, el Marsella de Roberto De Zerbi no bajó los brazos y empezó a ganar terreno en el mediocampo.
La insistencia del OM dio frutos en el segundo tiempo. El empate llegó desde el punto de penalti por conducto del inglés Mason Greenwood en el minuto 76, tras una infracción clara dentro del área. La tensión aumentó en la recta final y, en el minuto 87, el infortunio se cebó con el PSG cuando el ecuatoriano Willian Pacho anotó en propia meta, dejando en bandeja el triunfo para el OM. Pero la mística ganadora de este PSG apareció de nuevo. El portugués Gonçalo Ramos frustró a los campeones de Europa de 1993 con un certero tanto en el minuto 95, tras una oportuna dejada de cabeza de Barcola que forzó la definición directa por penaltis al no haber prórroga.
En la tanda, el PSG mostró la misma sangre fría que hace menos de un mes en la Intercontinental ante el Flamengo. Lucas Chevalier, quien había sido cuestionado por un sector de la grada, se vistió de héroe al detener los disparos de O'Riley y Traoré. Los jugadores del equipo de la capital no fallaron ni un solo tiro; Ramos, Vitinha, Nuno Mendes y Desiré Doué superaron con maestría a Gerónimo Rulli para sellar el 4-1 definitivo.
