México.- La Liga MX Femenil entrará en una nueva etapa estructural con cambios de fondo en su formato de competencia. De acuerdo con fuentes cercanas a ABC, la transformación ya está definida y únicamente resta la formalización institucional por parte de la Federación Mexicana de Futbol, organismo que deberá avalar el nuevo esquema en los próximos meses.
El primer cambio será la implementación de un torneo largo, dejando atrás el modelo de certámenes cortos (Apertura y Clausura) que ha acompañado a la liga desde su creación.
A partir de este ajuste, la competencia se disputará en una temporada anual, con un calendario extendido que permitirá una planeación deportiva más estable y una distribución distinta de las cargas físicas a lo largo del año.
Otro de los puntos clave del nuevo formato será la división del campeonato por zonas, un esquema que busca reorganizar la competencia y optimizar aspectos logísticos como traslados y costos operativos.
Bajo este modelo, los equipos competirán principalmente contra rivales de su misma zona durante la fase regular, para posteriormente acceder a una etapa final entre los mejores clasificados, donde se definirá al campeón.
Te podría interesar
Uno de los cambios más relevantes dentro de esta reestructura es que los clubes de la Liga MX varonil ya no estarán obligados a contar con un equipo femenil.
Esta modificación rompe con el modelo actual y abre la puerta a un sistema más flexible, en el que los proyectos femeniles puedan operar de manera independiente, con estructuras administrativas propias y distintos esquemas de inversión.
En ese mismo sentido, el nuevo formato contempla la posibilidad de incorporar equipos foráneos o independientes, siempre y cuando cumplan con los requisitos deportivos, financieros y de infraestructura establecidos por la liga.
La intención es ampliar la base de participantes, fortalecer la competencia y atraer nuevos capitales al futbol femenil mexicano.
Fuentes consultadas señalan que estos cambios responden a la necesidad de dar sostenibilidad a largo plazo a la liga, equilibrar la disparidad entre proyectos y generar un entorno más competitivo y profesional. Asimismo, el torneo largo permitiría mayor continuidad en procesos deportivos y una mejor exposición para las jugadoras.
Aunque falta el anuncio oficial, las líneas generales del nuevo formato ya están trazadas, y su implementación marcará un punto de inflexión en la evolución de la Liga MX Femenil, en un momento clave para su consolidación dentro del panorama del futbol mexicano.
