Italia.- El patinador estadounidense Ilia Malinin protagonizó uno de los momentos más impactantes del patinaje artístico reciente tras ejecutar un backflip, conocido como mortal hacia atrás, durante su participación en los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026, una maniobra que durante décadas estuvo prohibida dentro del reglamento del deporte.
El atleta de 21 años realizó el salto dentro de su programa competitivo, aterrizando sobre una sola cuchilla, una ejecución que requiere alto nivel técnico, control corporal y precisión en la recepción sobre el hielo. La maniobra se convirtió rápidamente en uno de los momentos más comentados del programa olímpico, debido al contexto histórico que rodea al movimiento.
Durante casi 50 años, el backflip estuvo fuera del patinaje artístico competitivo. La prohibición se estableció a finales de la década de los setenta, cuando los organismos rectores del deporte determinaron que el salto representaba un riesgo elevado para la integridad física de los atletas, además de considerarse un elemento más cercano a la acrobacia que al concepto técnico tradicional del patinaje artístico.
Sin embargo, en 2024 se realizó una modificación al reglamento que permitió nuevamente el uso del mortal dentro de las rutinas, aunque únicamente como elemento coreográfico. Bajo esta normativa, el movimiento puede ejecutarse dentro del programa, pero no recibe valor técnico dentro del sistema de puntuación, por lo que su impacto se concentra en el componente artístico y en la impresión general de la rutina.
Malinin ha construido su carrera alrededor de la innovación técnica y el espectáculo. El estadounidense es conocido por su capacidad para ejecutar saltos de alta dificultad y por su intención de empujar los límites técnicos del deporte. La inclusión del backflip dentro de su repertorio refuerza esa identidad competitiva.
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El movimiento también reactivó el recuerdo de antecedentes históricos dentro del patinaje. A finales del siglo pasado, algunos atletas ejecutaron el mortal cuando aún estaba prohibido, lo que derivó en penalizaciones dentro de sus rutinas. Con el paso del tiempo, esas ejecuciones fueron consideradas momentos adelantados a su época dentro de la evolución del deporte.
El regreso del backflip representa una etapa distinta dentro del patinaje artístico moderno, donde el espectáculo, la evolución técnica y la adaptación del reglamento buscan coexistir dentro de la competencia internacional.
Con su ejecución en el escenario olímpico, Malinin no solo consolidó su posición como una de las figuras más llamativas del patinaje actual, sino que también protagonizó un momento que refleja la transformación que vive el deporte sobre hielo en la actualidad.
