Seattle.- Los herederos de Paul Allen anunciaron formalmente la puesta a la venta de los Seattle Seahawks, apenas diez días después de que la franquicia se proclamara campeona de la NFL al derrotar a los New England Patriots.
El proceso responde a las disposiciones testamentarias de Allen, cofundador de Microsoft, quien falleció en 2018 víctima de cáncer.
Desde el deceso del empresario, su hermana Jody Allen ha gestionado los activos deportivos del fideicomiso, que incluían a los Portland Trail Blazers de la NBA y una participación en los Seattle Sounders de la MLS.
El comunicado emitido este miércoles confirma que el objetivo final de la transacción es destinar la totalidad de los ingresos generados por la venta a causas filantrópicas, siguiendo las instrucciones precisas que dejó el propietario original.
Detalles del proceso financiero
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Para dirigir la operación, el fideicomiso seleccionó al banco de inversión Allen & Company y al despacho legal Latham & Watkins. Se estima que el proceso administrativo y de negociación se extienda durante la presente postemporada de la NFL.
Según informes previos de Forbes realizados antes de la obtención del campeonato, el valor de mercado de los Seahawks se estima en 6,700 millones de dólares, cifra que podría incrementarse tras el éxito deportivo reciente.
Este movimiento financiero sigue al inicio de la venta de los Portland Trail Blazers en septiembre de 2025, cuya valoración alcanzó los 4,000 millones de dólares en una operación liderada por el empresario Tom Dundon.
Una vez que se concrete la salida de los Seahawks, los herederos solo mantendrán el 25 % de las acciones de los Seattle Sounders en la liga de fútbol estadounidense.
La venta ocurre en el punto más alto del rendimiento deportivo del equipo. Los Seahawks obtuvieron el Super Bowl LX con una victoria de 29-13 sobre New England, sumando el segundo trofeo Vince Lombardi a sus vitrinas.
El primer campeonato de la organización fue logrado hace doce años, cuando Paul Allen aún encabezaba la propiedad del equipo.
La transición de propiedad marca el fin de una era para el deporte en el noroeste de los Estados Unidos. El nuevo comprador adquirirá una organización con solidez financiera y un éxito deportivo vigente, consolidando a Seattle como uno de los mercados más valiosos de la liga.
