Bahréin.- La participación de Sergio Pérez en la segunda jornada de pruebas de pretemporada en Bahréin estuvo condicionada por fallos en la fiabilidad del monoplaza de Cadillac.
El piloto mexicano, responsable de abrir la sesión matutina para la escudería estadounidense, vio limitado su tiempo en pista debido a una serie de problemas electrónicos que impidieron cumplir con el programa de trabajo establecido originalmente por el equipo de ingenieros.
Problemas de sensores y telemetría
Desde los primeros minutos de la sesión, el auto número 11 presentó irregularidades. El equipo técnico detectó una falla en los sensores del motor que obligó a Pérez a permanecer en el garaje durante un tiempo prolongado.
Tras las reparaciones iniciales, el mexicano regresó al circuito de Sakhir, pero la actividad volvió a interrumpirse por una pérdida total de telemetría.
Este fallo bloqueó el flujo de datos en tiempo real entre el monoplaza y el muro de boxes, imposibilitando el monitoreo de los sistemas críticos durante las vueltas rápidas.
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Como consecuencia de estos incidentes, Pérez cerró su turno matutino con apenas 24 vueltas recorridas.
Su mejor tiempo se registró utilizando el compuesto más duro de la gama de neumáticos, priorizando la recopilación de datos básicos de funcionamiento sobre la búsqueda de rendimiento puro.
Al concluir su participación, el mexicano entregó el auto a su compañero Valtteri Bottas, quien completó 35 giros en la sesión vespertina.
Contexto de cara al inicio de la temporada 2026 de la F1
La falta de kilometraje de Pérez es un factor relevante ante la proximidad del Gran Premio de Australia. Cadillac ha reconocido que la integración de componentes electrónicos es el desafío principal en este momento del desarrollo.
Aunque el chasis ha mostrado un comportamiento estable según los reportes internos, los fallos periféricos han impedido que Pérez realice simulaciones de carrera o pruebas de degradación de neumáticos con carga completa de combustible.
El objetivo para las sesiones restantes es maximizar el tiempo de Pérez en pista para recuperar el terreno perdido. El piloto mexicano deberá enfocarse en validar las soluciones aplicadas a los sensores antes de que los monoplazas sean enviados a Melbourne.
El equipo técnico trabajará en turnos dobles para asegurar que el sistema de telemetría no vuelva a comprometer la recolección de información esencial para la puesta a punto del vehículo.
