Kiev.- El gobierno de Ucrania anunció que sus dirigentes no acudirán a los Juegos Paralímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026, previstos del 6 al 15 de marzo, en protesta por la decisión del Comité Paralímpico Internacional (CPI) de permitir la participación de atletas rusos y bielorrusos bajo sus banderas nacionales.
El ministro de Deportes, Matví Bidni, confirmó en la red social X que ningún representante público ucraniano asistirá a la ceremonia de apertura ni a actos oficiales del evento.
“En respuesta a la indignante decisión de los organizadores de permitir que rusos y bielorrusos compitan con sus banderas nacionales, los representantes públicos ucranianos no asistirán”, escribió.
La medida refleja el rechazo de Kiev a la postura del CPI, que en septiembre pasado votó a favor de restablecer los plenos derechos de ambos países, tras haberlos suspendido en 2022 por la invasión rusa de Ucrania.
Rusia y Bielorrusia recuperan participación plena
El CPI confirmó esta semana que seis atletas rusos y cuatro bielorrusos competirán en esquí alpino paralímpico, esquí de fondo paralímpico y snowboard paralímpico. La decisión supone un cambio respecto a la prohibición parcial aplicada en 2023, cuando se les permitió participar únicamente como neutrales.
El comisario europeo de Deportes, Glenn Micallef, también anunció que no asistirá a la ceremonia de inauguración de los Juegos Paralímpicos, calificando de “inaceptable” la decisión del CPI. El político maltés subrayó que permitir la presencia de Rusia y Bielorrusia con sus símbolos nacionales contradice los valores olímpicos, mientras continúa la guerra de agresión contra Ucrania.
Kiev exige expulsión completa de atletas rusos
Ucrania ha reiterado su exigencia de excluir por completo a los deportistas rusos y bielorrusos de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos. Según las autoridades ucranianas, Rusia viola los principios del movimiento olímpico con su agresión militar y muchos atletas rusos han mostrado apoyo a la guerra.
La ausencia de dirigentes ucranianos en Milán-Cortina será una señal política de protesta, aunque los atletas ucranianos sí participarán en las competiciones. El gobierno busca visibilizar su rechazo a la decisión del CPI y mantener la presión internacional para que se revisen las reglas de participación en futuros eventos deportivos.
