Estados Unidos,- La legendaria esquiadora estadounidense Lindsey Vonn, de 41 años, confesó que estuvo a punto de sufrir la amputación de su pierna izquierda después del grave accidente que protagonizó en el descenso femenino de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano-Cortina. La múltiple campeona olímpica y mundial compartió en un emotivo video en Instagram que se trató de la lesión “más extrema y dolorosa” de su vida, un episodio que la dejó inmóvil y en silla de ruedas.
El accidente ocurrió el pasado 8 de febrero, apenas 13 segundos después de iniciar su recorrido, cuando rozó una puerta y salió despedida de la trayectoria. Aunque inicialmente se habló de una fractura de tibia, el traumatismo derivó en un síndrome compartimental, una condición médica que provoca acumulación de presión en los músculos y puede causar daños irreversibles si no se atiende de inmediato.
El doctor Hackett le salvó la pierna
Vonn relató que el cirujano ortopédico Tom Hackett, quien trabaja con ella y con el equipo de Estados Unidos, fue clave para evitar la amputación. El especialista practicó una fasciotomía, procedimiento que consiste en abrir el músculo para liberar la presión y permitir que la sangre circule. “La abrió por completo, la dejó respirar y me salvó”, explicó la esquiadora con voz entrecortada.
La deportista subrayó que Hackett estaba en Cortina únicamente porque ella competía, tras haber sufrido semanas antes una rotura de ligamento cruzado anterior.
“Si no hubiera pasado eso, Tom no habría estado allí y no habría podido salvarme la pierna”, reconoció.
Recuperación y resiliencia
Además de la lesión en la pierna izquierda, Vonn sufrió la fractura del tobillo derecho, lo que la obliga a usar muletas durante al menos dos meses. Aunque ya recibió el alta médica, su movilidad es limitada y depende de una silla de ruedas. Aun así, la campeona mostró su espíritu resiliente:
“No me arrepiento de nada. En la vida hay que tomar los puñetazos como vienen, y este me ha noqueado”.
Con este testimonio, Lindsey Vonn vuelve a demostrar la fortaleza que la convirtió en una de las figuras más admiradas del esquí alpino. Su mensaje, cargado de gratitud hacia el cuerpo médico y sus seguidores, refleja la capacidad de enfrentar la adversidad con valentía y autenticidad, incluso en los momentos más críticos de su carrera y su vida personal.
