Ciudad de México.- El Estadio Azteca dio un paso clave rumbo a su reapertura al superar las pruebas finales de audio y video, realizadas en presencia de autoridades del futbol tanto nacionales como internacionales, como parte del proceso de certificación previo a su regreso a la actividad.
A través de canales oficiales, se informó que el inmueble completó satisfactoriamente estas evaluaciones técnicas, que forman parte de los protocolos necesarios para garantizar que el estadio cumpla con los estándares requeridos para albergar eventos de talla internacional, incluyendo la Copa del Mundo de 2026.
Las pruebas contemplaron la revisión integral de los sistemas de sonido, iluminación y pantallas, elementos fundamentales no solo para la experiencia de los aficionados dentro del estadio, sino también para las transmisiones a nivel global. Este tipo de evaluaciones representa uno de los últimos filtros antes de autorizar la operación total del inmueble.
El Estadio Azteca ha permanecido en proceso de modernización durante los últimos meses, en una intervención que busca actualizar su infraestructura sin perder el valor histórico que lo ha convertido en uno de los recintos más emblemáticos del futbol mundial. La renovación responde a las exigencias actuales de la FIFA, que establece criterios específicos en materia tecnológica, operativa y de experiencia para los aficionados.
De cara a su reapertura, el estadio se perfila para recibir nuevamente partidos de alto nivel, en lo que será una nueva etapa para el inmueble ubicado en la Ciudad de México. Entre los aspectos más relevantes de esta actualización se encuentran la mejora en visibilidad, modernización de instalaciones y optimización de los sistemas tecnológicos.
El recinto será una de las sedes principales del Mundial de 2026, torneo que organizarán de manera conjunta México, Estados Unidos y Canadá. Con ello, el Estadio Azteca se convertirá en el primero en la historia en albergar tres partidos inaugurales de una Copa del Mundo, tras haber sido protagonista en 1970 y 1986.
La superación de estas pruebas técnicas marca un avance significativo en el proceso de reapertura y confirma que el inmueble entra en su fase final de preparación, a la espera de volver a abrir sus puertas y recibir nuevamente a la afición.
