Monterrey.- Con el Repechaje Intercontinental en puerta, Bolivia no solo se juega el pase a una Copa del Mundo, también la posibilidad de escribir un capítulo importante en su historia, así lo dejó ver su entrenador, Óscar Villegas, quien asumió el momento con una mezcla de ilusión personal y responsabilidad colectiva.
En el entrenamiento previo al duelo ante Surinam, el estratega boliviano reconoció que la oportunidad de clasificar al Mundial representa un sueño, pero también un compromiso con la historia del país, marcada por una larga ausencia en este tipo de escenarios.
Y recordó a Xabier Azkargorta, último estratega que llevó al país a disputar su única Copa del Mundo, en Estaos Unidos 1994.
“Hace poco falleció Xabier Azkargorta, quien nos llevó al último Mundial, y realmente el amor y el cariño que le tiene el país es inmenso. Me gustaría ser parte también de la historia de mi país de poder llegar a un Mundial, me encantaría, es un sueño de verdad y ojalá que podamos realizarlo”, declaró en Monterrey.
La referencia al pasado no es menor. Bolivia no disputa una Copa del Mundo desde hace más de tres décadas, por lo que el contexto eleva el significado de este compromiso, tanto para el grupo como para todo el entorno que acompaña al equipo.
Te podría interesar
Villegas también destacó el respaldo que han recibido, tanto en Monterrey como desde Bolivia, lo que ha fortalecido el ánimo del plantel en la antesala de un partido que definirá su futuro inmediato.
“Hay mucha gente boliviana que está con nosotros acá y desde nuestro país también nos hacen llegar todo su apoyo. Los niños son parte fundamental de lo que ha logrado Bolivia en todo este tiempo”, dijo.
Más allá de lo emocional, el técnico dejó claro que el equipo deberá responder desde lo futbolístico, con orden y claridad en un partido que calificó como determinante.
“Estos partidos son finales. Pasan por la posesión del balón, por el medio. Sabemos que Surinam es rápido, fuerte en el contraataque, y tenemos que tomar previsiones en las transiciones defensivas. Sobre todo, cuidar la pelota y administrarla bien para generar ocasiones”.
Finalmente, evitó hablar de ventajas pese al mayor tiempo de preparación en Monterrey, insistiendo en que el desenlace se definirá en la cancha.
“Todo es relativo en el fútbol. Hemos hecho lo necesario para adaptarnos, consolidar el grupo, pero en la cancha son 11 contra 11”.
