Monterrey..- Grzegorz Lato, el delantero polaco que pasó de ser un desconocido a convertirse en el máximo goleador de la Copa del Mundo de Alemania 1974 y, años más tarde, dejar huella en el futbol mexicano con el Atlante, es hoy recordado como uno de los grandes protagonistas en la historia de los Mundiales, a 73 días de la edición de 2026.
Grzegorz Lato se consolidó como el rostro de una generación dorada que llevó a su selección a lo más alto. Su mayor hazaña llegó en Alemania 1974, donde, sin figurar entre los favoritos, sorprendió al mundo al quedarse con la Bota de Oro tras marcar siete goles, superando a figuras como Gerd Müller y Johan Cruyff.
Aquel torneo marcó un antes y un después para Polonia, que alcanzó el tercer lugar con Lato como líder ofensivo. Su velocidad por la banda, capacidad para definir y lectura de juego lo convirtieron en un atacante letal. Cuatro años más tarde, en Argentina 1978, volvió a hacerse presente en el marcador, y en España 1982 formó parte del equipo que repitió el tercer lugar, confirmando la consistencia de aquella generación.
En total, Lato disputó 104 partidos con la selección polaca y anotó 42 goles, además de acumular 10 anotaciones en Copas del Mundo, cifra que lo mantiene como uno de los goleadores de su país. Su palmarés también incluye una medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Múnich 1972 y una de plata en Montreal 1976, logros que consolidaron su legado internacional.
De Alemania a México con Atlante
Tras brillar en Europa, su carrera tuvo un capítulo especial en México. En 1982 llegó al Atlante, donde jugó hasta 1984. Con los “Potros de Hierro” marcó 15 goles y fue parte del equipo que conquistó la Copa de Campeones de la CONCACAF en 1983, dejando una huella importante en el futbol mexicano.
Su paso por la Liga MX lo coloca en un grupo selecto de campeones de goleo mundialistas que jugaron en México. Más allá de sus números, Lato es recordado por su impacto dentro y fuera de la cancha.
Su historia permanece como símbolo de perseverancia y sorpresa. Un futbolista que desafió los pronósticos y convirtió su nombre en sinónimo de grandeza en el escenario más importante del futbol mundial.
