Ciudad de México.- El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, sostuvo reuniones con autoridades de Ciudad de México para evaluar los avances en infraestructura y organización rumbo a la Copa Mundial que se celebrará este verano. La capital mexicana será sede de cinco partidos, incluido el inaugural entre México y Sudáfrica en el Estadio Azteca.
La jefa de Gobierno, Clara Brugada, destacó en redes sociales que se revisaron proyectos de movilidad y programas con enfoque social, con el objetivo de dejar un legado duradero para la ciudadanía después del mega evento deportivo.
“Estamos listos para recibir al mundo en la ciudad más deportiva”, escribió.
Infantino, quien lleva varios días en México, visitó las tres sedes nacionales: el Estadio Monterrey, el Akron de Guadalajara y el Azteca de la capital. El dirigente estuvo presente en el amistoso entre México y Portugal, donde calificó como una emoción estar en el país que, según dijo, inventó el futbol si se toma en cuenta el juego de pelota practicado hace 3.000 años por los aztecas.
Estadio Azteca, epicentro del Mundial
El Estadio Azteca será protagonista del torneo, al albergar el partido inaugural y otros cuatro encuentros, entre ellos uno de dieciseisavos y uno de octavos de final. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, compartió un desayuno con Infantino para conocer sus impresiones tras visitar el recinto.
“Quedan cosas por mejorar, algunas de los dueños del estadio”, señaló Sheinbaum, aunque reiteró que los protocolos de seguridad se cumplen y que México sigue trabajando para organizar un Mundial de gran nivel.
México en el centro de atención
Este martes, el país será foco mundial con los repechajes que definirán los últimos boletos para la Copa. En Guadalajara, la República Democrática del Congo enfrentará a Jamaica, mientras que Bolivia se medirá con Irak en Monterrey por el último lugar disponible.
México ya fue sede de dos Mundiales históricos: el de 1970, ganado por Brasil con Pelé como figura, y el de 1986, conquistado por Argentina bajo el liderazgo de Diego Maradona. Infantino reconoció que igualar la trascendencia de esas ediciones será difícil, pero aseguró que la FIFA y las autoridades mexicanas trabajan para que el torneo de 2026 deje una huella imborrable.
