Monterrey.- Pocos nombres quedan tan marcados en la historia de las Copas del Mundo por una actuación individual como el de Oleg Salenk, el futbolista que más goles ha marcado en un solo partido de Mundial.
El delantero ruso brilló como pocos en el Estados Unidos 1994, una Copa que tuvo a figuras como Roberto Baggio y Romario, pero Salenko, junto a Igor Stoichkov, se consagró como la bota de oro.
Su momento cumbre llegó en la tercera jornada de la Fase de Grupos, el 28 de junio, cuando fue protagonista de la goleada 6-1 contra Camerún, al anotar cinco de los goles de ese encuentro.
El delantero arrasó en el terreno de juego. Al minuto 15 abrió el marcador al aprovechar un rebote dentro del área africana y consiguió su hat-trick con un pase al arco vacío en el minuto 41 y una pena máxima en el 44’.
Para la segunda mitad anotó un par de goles más. Su cuarto de la tarde fue al 72’ con un potente disparo dentro del área, mientras que su quinto y último llegó al minuto 75, aprovechando un pase filtrado para definir sobre la salida del portero.
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En los últimos minutos, su compañero Dmitri Rádchenko anotó el sexto gol de la tarde, mientras que el veterano Roger Milla hizo el de la honra en el inicio de la segunda parte, con lo que se convirtió en el jugador más veterano en anotar un tanto en la Copa del Mundo, a los 42 años.
Rusia tenía esperanzas de clasificar a Octavos de Final como uno de los mejores terceros lugares con 3 puntos, pero fue desplazada por Italia y Estados Unidos, ambos países con 4 unidades.
Curiosamente las dos selecciones perdieron posteriormente contra Brasil. El anfitrión cayó 1-0 en la primera ronda eliminatoria, mientras que los italianos sucumbieron en la Final por la tanda de penales.
Oleg Salenko soñó su momento de gloria
El ruso Oleg Salenko confesó tiempo después que, previo al partido, soñó que iba a meter muchos goles en una goleada a Camerún y se lo contó a su amigo Dmitri Radchenko, que también marcó gol esa tarde.
Salenko contó a FIFA cómo vivió las horas previas y lo que para él representó el ser el jugador con más goles en un partido de Mundial.
"He tenido un sueño. "Voy a meter muchos goles, vamos a vapulear a Camerún, y vamos a llegar a la final", le dijo un emocionado Oleg Salenko a su compañero de habitación al despertarse en un hotel de California.
"En ese momento no sabía que era un récord. Oí algo por el altavoz, pero estaba concentrado en que ganásemos por la mayor cantidad de goles posibles y lo dijeron en inglés. Nunca hubiera imaginado que había establecido el récord de más goles en un partido de un Mundial", añadió.
