Washington.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, solicitó al Gobierno de Australia que conceda asilo a la selección femenina de futbol de Irán, que participó en la Copa de Asia, y advirtió que Washington recibiría a las jugadoras si el país oceánico no accede a refugiarlas.
En un mensaje publicado en su red Truth Social, Trump señaló que
“Australia está cometiendo un terrible error humanitario al permitir que obliguen a la selección nacional femenina de fútbol de Irán a regresar a Irán, donde muy probablemente serán asesinadas. No lo haga, señor primer ministro, concédales asilo”.
El mandatario agregó que Estados Unidos las recibiría en caso de que Australia no lo hiciera.
Posteriormente, Trump informó en un segundo mensaje que había dialogado con el primer ministro australiano, Anthony Albanese. Según el presidente estadounidense, cinco jugadoras ya habrían sido atendidas y el resto estaría en proceso de recibir apoyo. También mencionó que algunas futbolistas consideran regresar a Irán por temor a represalias contra sus familias.
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Diálogo con Albanese y situación de las jugadoras
Trump destacó que Albanese “se está ocupando” de la situación y reconoció el trabajo del primer ministro en un contexto que calificó como delicado. El mandatario subrayó que algunas jugadoras enfrentan amenazas hacia sus familiares, lo que complica la decisión de solicitar refugio fuera de Irán.
Las declaraciones se producen en medio de la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel contra Irán, que ya cumple dos semanas. Teherán ha respondido con ataques en países árabes con presencia militar estadounidense.
Reacciones y contexto internacional
La selección femenina de Irán fue señalada como “traidora” por las autoridades de su país tras no cantar el himno nacional en su debut contra Corea del Sur. Aunque en los siguientes partidos sí lo hicieron, la polémica se mantuvo.
Organizaciones de derechos humanos han denunciado la amenaza que enfrentan las jugadoras si regresan a Irán. El sindicato de futbolistas FIFPRO para Asia y Oceanía pidió garantizar su seguridad.
La clasificación de Irán a la Copa de Asia femenina, la primera desde 2002, fue celebrada por activistas que defienden la igualdad de género, en un contexto marcado por las restricciones que el régimen impone a las mujeres, como el uso obligatorio del velo en espacios públicos.