La descalificación del joven boxeador Servando López Jr., campeón estatal de Tamaulipas en la categoría Junior de 75 kilogramos, ha desatado polémica e indignación luego de que su padre denunciara públicamente una presunta negligencia por parte de la delegación durante la etapa regional organizada por la CONADE en Zacatecas.
A través de un video difundido en redes sociales, el padre del pugilista relató lo ocurrido y aseguró que su hijo no se presentó al pesaje oficial debido a información errónea proporcionada por los propios delegados. Según explicó, desde la noche previa se les había indicado que Servando pelearía hasta el sábado, por lo que no era necesario acudir al pesaje del viernes por la mañana.
“Le dijeron que no tenía que pesarse hoy, que era hasta mañana porque su pelea era el sábado. Él incluso se levantó temprano con la intención de pesarse de forma oficial, pero le dijeron que no era necesario”, explicó el padre, visiblemente molesto en su mensaje.
Horas más tarde, la familia recibió la noticia de que el joven había sido descalificado por no presentarse al pesaje entre las 7:00 y 8:00 horas, requisito obligatorio para poder competir. Esto derivó en una derrota automática por default, dejándolo fuera del torneo sin siquiera subir al ring.
“El muchacho viene a boxear, no a resolver cuestiones burocráticas. ¿Por qué no fueron a tocarle la puerta? ¿Por qué no le avisaron claramente?”, cuestionó, señalando directamente a los responsables de la delegación de Tamaulipas.
Servando López Jr. había viajado desde Reynosa junto a otros boxeadores del estado para competir en este torneo regional, donde participaban representantes de Nuevo León, Coahuila, San Luis Potosí, Durango y Zacatecas. El objetivo era claro, conseguir el pase a la etapa nacional. Llegaba, además, como uno de los favoritos tras haber conquistado el oro estatal y con una preparación constante respaldada por su familia y entrenadores.
“Es un muchacho de 16 años que ha entrenado duro, que ha dado todo por representar dignamente a Tamaulipas. Le arrebataron un sueño por un error que no fue de él”, lamentó su padre, quien también expresó que la derrota deportiva es parte del boxeo, pero no así una eliminación por fallas administrativas.
En su mensaje, el padre hizo un llamado al gobernador Américo Villarreal para que se tomen cartas en el asunto y se revisen las responsabilidades dentro de la delegación. “Esto es indefendible. No hay justificación para lo que hicieron”, afirmó.
El caso ha generado eco en redes sociales, donde usuarios y miembros de la comunidad deportiva han manifestado su apoyo al joven boxeador y han cuestionado la organización del evento. Más allá del resultado, la situación pone en evidencia la importancia de una comunicación clara y responsable en competencias juveniles, donde errores administrativos pueden marcar el rumbo de una carrera deportiva.
