Washington.- El norirlandés Rory McIlroy conquistó este domingo, por segundo año consecutivo, el Masters de Augusta, uno de los cuatro grandes del golf, tras resistir el asedio de sus rivales en una última ronda dramática. Con un acumulado de -12, McIlroy se impuso por un golpe al estadounidense Scottie Scheffler, que estuvo cerca de lograr una remontada histórica.
El triunfo convierte a McIlroy en el primer jugador en enfundarse la chaqueta verde en dos ediciones consecutivas desde que lo hiciera Tiger Woods en 2001 y 2002. Además, suma el sexto major de su carrera, consolidándose como el duodécimo golfista con más títulos grandes en la historia a sus 36 años.
Una ronda final de supervivencia
McIlroy vivió un torneo caótico para un campeón. Tras dominar los primeros 36 hoyos, el fin de semana se convirtió en una batalla de supervivencia. En la ronda final, Cameron Young y Justin Rose llegaron a colocarse con dos golpes de ventaja, pero no pudieron sostener el ritmo del norirlandés.
Scheffler, por su parte, firmó un fin de semana impecable sin bogeys, algo que no ocurría desde 1942. Con tarjetas de 70, 74, 65 y 68 golpes, estuvo a punto de dar el “sorpaso”, pero se quedó a un golpe. McIlroy entregó una tarjeta de 71 golpes, con cinco birdies, dos bogeys y un doble bogey que le hicieron perder momentáneamente el liderato.
El desenlace fue dramático: llegó al último hoyo con dos golpes de ventaja, pero su salida se fue a los árboles. Tras un segundo golpe al bunker, logró salir con habilidad y firmar un bogey que selló la victoria.
McIlroy entra en la historia de Augusta
Con este triunfo, McIlroy se convierte en apenas el cuarto jugador en ganar Augusta en dos años consecutivos, junto a Jack Nicklaus (1965-1966), Nick Faldo (1989-1990) y Tiger Woods (2001-2002). Además, ya había completado el Grand Slam en 2025, una hazaña lograda solo por otros cinco golfistas en la historia.
Mientras tanto, el español Jon Rahm cerró su participación con +1 tras firmar su mejor ronda el domingo con 68 golpes (-4). Pese a los siete birdies, su mal inicio con 78 golpes el jueves lo dejó sin opciones de pelear por el título. “Son tres años seguidos llegando al domingo sin opciones de nada”, lamentó Rahm.
McIlroy, en cambio, reafirma su lugar en la élite del golf con un triunfo que lo acerca aún más a la leyenda.