Ciudad de México.- La designación de Katia Itzel García para la Copa del Mundo 2026 no solo representa un paso importante en su carrera, también ha puesto sobre la mesa el entorno que enfrenta el arbitraje femenil en México.
En ese contexto, el árbitro mundialista César Arturo Ramos Palazuelos salió en defensa de su colega durante una participación en Fox One, donde destacó el proceso que respalda su convocatoria.
“Katia es un gran ejemplo a nivel nacional, un orgullo. Nadie le ha regalado nada”, señaló, al tiempo que subrayó que su presencia en la lista de árbitros de FIFA responde al cumplimiento de exigencias físicas y técnicas al mismo nivel que sus colegas varoniles. “Hace los tiempos que hacen los hombres y por eso está ahí”, agregó.
La silbante mexicana forma parte del grupo de 52 árbitros centrales considerados para el Mundial de 2026, lo que la perfila para convertirse en la segunda mujer mexicana en participar en una Copa del Mundo, luego de la presencia de Karen Díaz como asistente en Qatar 2022.
Más allá del reconocimiento internacional, su crecimiento también ha estado acompañado de cuestionamientos en el entorno local. En semanas recientes, Katia Itzel estuvo en el centro del debate tras una decisión en un partido de Liga MX, donde fue señalada por finalizar una jugada de peligro antes del descanso. La acción generó reclamos en cancha y críticas en redes sociales, aunque posteriormente se difundieron imágenes que respaldaban su determinación conforme al reglamento.
El episodio también escaló por lo ocurrido fuera de la jugada. Durante ese encuentro, el entonces técnico de Mazatlán fue expulsado y su reacción alimentó la conversación en torno al trato que reciben las árbitras dentro del futbol mexicano, un tema que ha sido recurrente en distintos momentos de su carrera.
No es un caso aislado. A lo largo de su trayectoria, Katia Itzel ha sido objeto de críticas constantes, muchas de ellas desproporcionadas, en un entorno donde especialistas han señalado que aún persisten resistencias hacia el crecimiento del arbitraje femenil.
“Estamos en un país donde no se acepta el éxito femenino, desgraciadamente. Me parece que Katia paga esa factura”, expresó Ramos Palazuelos, quien también hizo un llamado a cambiar la narrativa.
El árbitro mexicano insistió en la necesidad de generar un entorno más favorable, no solo por el rendimiento dentro del campo, sino por el impacto que puede tener en nuevas generaciones. “Es un ejemplo para las niñas”, apuntó.
Finalmente, subrayó que el arbitraje de alto rendimiento exige disciplina integral y preparación constante. “Tienes que tener bases sólidas, cuidar tu salud y tus piernas para dar los tiempos que te exige FIFA y tu confederación”, concluyó.
La presencia de Katia Itzel en la élite arbitral internacional abre una nueva etapa para el futbol mexicano, en medio de un contexto donde el reconocimiento al talento femenil sigue siendo un tema en construcción.
