Buenos Aires, 19 abr (EFE).- Con un tanto de penal del mundialista centrocampista Leandro Paredes sobre el final del primer tiempo, Boca Juniors se impuso este domingo por 0-1 a River Plate en la edición 266 del superclásico argentino, válido por la jornada 15 del Torneo Apertura.
El gol del campeón mundial en Catar 2022 sirvió para que los 'xeneizes' se impusieran en el estadio Monumental de Núñez ante más de 85 mil espectadores y estiraran a 13 partidos su racha invicta. Además, el triunfo tuvo un impacto directo en la tabla, ya que Boca se colocó en el tercer puesto de la Zona A, dando un paso importante rumbo a la clasificación a los octavos de final, mientras que River se mantiene segundo en la Zona B.
Para el ‘Millonario’, esta derrota representa la primera en la era de Eduardo Coudet desde su llegada al banquillo tras la salida de Marcelo Gallardo, en un duelo que estuvo marcado por la intensidad y el equilibrio en gran parte de su desarrollo.
El partido fue disputado desde el primer minuto, con River intentando imponer condiciones a través del ecuatoriano Kendry Páez, mientras que Boca encontró en Paredes a su eje futbolístico. Uno de los momentos clave llegó al minuto 18, cuando Sebastián Driussi salió lesionado, obligando a un ajuste temprano en el esquema local con el ingreso de Maximiliano Salas.
Las oportunidades fueron escasas durante la primera mitad, aunque tanto Salas como el uruguayo Miguel Ángel Merentiel tuvieron opciones claras. Sin embargo, fue en la última jugada del primer tiempo cuando se definió el rumbo del encuentro: Merentiel sacó un remate que impactó en la mano de Lautaro Rivero dentro del área, acción que el árbitro Darío Herrera sancionó como penal. Paredes no falló y puso el 0-1 al 45+5.
En el complemento, Boca optó por ceder la iniciativa, permitiendo que River dominara la posesión y el territorio. El equipo de Coudet generó aproximaciones, pero careció de precisión en los metros finales y se encontró con intervenciones clave del arquero Leandro Brey, quien sostuvo la ventaja visitante.
Boca, por su parte, apostó al contragolpe y tuvo oportunidades para ampliar la diferencia con Exequiel Zeballos y Merentiel, pero sin éxito. El tramo final se jugó con alta tensión, con varias amonestaciones y cruces entre jugadores, reflejo del clima típico del clásico.
Con este resultado, Boca amplió su ventaja en el historial del Superclásico, alcanzando 94 victorias contra 88 de River, además de 84 empates. Así, el conjunto xeneize celebró en territorio rival en un duelo que, una vez más, se definió por un detalle en el momento justo y que refuerza su envión en la recta final del torneo.
