Paraguay.- El superclásico del futbol paraguayo entre Cerro Porteño y Olimpia fue suspendido en el estadio Defensores del Chaco tras enfrentamientos entre hinchas y policías que dejaron al menos 72 heridos y 63 detenidos. Los incidentes se produjeron en las gradas asignadas al equipo azulgrana y obligaron a detener el partido cuando el marcador se mantenía 0-0.
El director general de Sanidad Policial, David Torales, informó que 11 agentes resultaron lesionados, dos de ellos hospitalizados aunque fuera de peligro. El Hospital de Barrio Obrero atendió a 45 personas con heridas menores, contusiones y efectos de gases lacrimógenos, mientras que el Hospital del Trauma reportó 16 heridos, incluidos cinco por arma de fuego.
La Policía Nacional detalló que se evacuaron al menos 60 niños y dos mujeres embarazadas durante los disturbios. Además, se registraron detenciones por tenencia de armas blancas, estupefacientes y perturbación a la paz pública. Otros 18 aficionados dieron positivo en pruebas de alcoholemia y 32 cuidadores de vehículos fueron arrestados.
En paralelo, en la ciudad de Fernando de la Mora se produjo otro episodio de violencia entre hinchas de Olimpia y Cerro, con un policía herido por disparo y 23 detenidos. El superclásico, segundo del año, enfrentaba al líder Olimpia contra su escolta Cerro Porteño, pero no pudo completarse debido a los choques en las tribunas.
Paraguay anuncia boletos personalizados y reconocimiento facial en estadios
Tras los hechos, el ministro de Interior, Enrique Riera, anunció que el Estado exigirá a los clubes la venta de boletos personalizados y la implementación de reconocimiento facial en los estadios. La medida busca identificar y sancionar a los hinchas que incurran en actos violentos.
Riera explicó que se elaborará una lista definitiva de personas con antecedentes penales que serán vetadas de los escenarios deportivos. Señaló que el objetivo es evitar que individuos con órdenes de captura o procesos judiciales compartan espacios con familias en los estadios.
El presidente de la Asociación Paraguaya de Futbol (APF), Robert Harrison, respaldó las decisiones y lamentó que el país sea noticia internacional por los disturbios. En enero de 2024 ya se había adelantado la creación de una base de datos y el uso de reconocimiento facial, medidas que ahora se aplicarán de forma paulatina.
Las autoridades confirmaron que estas disposiciones se suman a un plan integral de seguridad que busca prevenir nuevos incidentes y garantizar un entorno controlado en los partidos del fútbol paraguayo.