La directiva de Tigres ya trabaja en los detalles para lo que podría ser una noche especial en el Estadio Universitario. El duelo ante Mazatlán, correspondiente a la Jornada 17 del Clausura 2026, apunta a convertirse en el último partido de liga de André-Pierre Gignac en el Volcán.
Su último juego en Liga, no se descarta Liguilla
Al interior del club, el encuentro ha comenzado a manejarse bajo ese concepto: “su último partido de liga”, más allá de que el equipo aún tenga la posibilidad de disputar la Liguilla. La intención es reconocer la trayectoria del delantero francés en fase regular, en lo que podría ser su despedida ante la afición felina en este tipo de encuentros.
La dirigencia auriazul continúa afinando los detalles del homenaje que se llevaría a cabo el sábado, en un contexto donde el equipo también se juega su clasificación a la fase final. El escenario combina lo deportivo con lo emocional, en una noche que podría marcar el cierre de una etapa en San Nicolás.
A este ambiente se sumaría la afición, ya que se espera un recibimiento especial desde la tribuna para el atacante francés, en reconocimiento a su legado con el club.
Inicios de Gignac y conexión con el equipo
Desde su llegada en 2015, Gignac se convirtió en una de las figuras más importantes en la historia de Tigres. Su impacto fue inmediato, siendo determinante en la obtención del título del Apertura 2015, donde marcó en la Final ante Pumas.
A lo largo de su etapa con el conjunto felino, el delantero ha construido un legado respaldado por títulos y goles. Ha sido campeón de Liga MX en múltiples ocasiones, además de conquistar la Liga de Campeones de la Concacaf, consolidándose como referente del equipo en la etapa más exitosa de la institución.
En el plano individual, Gignac se consolidó como el máximo goleador histórico del club, sumar al rededor de 222 goles con la camiseta de Tigres, una cifra que respalda su peso dentro de la institución y su constancia a lo largo de los años.
Más allá de los números, el francés logró una conexión especial con la afición, convirtiéndose en uno de los ídolos contemporáneos del futbol mexicano. Su liderazgo y capacidad para aparecer en momentos clave marcaron una época dentro del club.
El partido ante Mazatlán se perfila así como una noche significativa, en la que Tigres no solo se juega su lugar en la Liguilla, sino también la oportunidad de rendirle homenaje a uno de los jugadores más determinantes en su historia reciente.
