Estados Unidos.- Fernando Mendoza, mariscal de campo estadounidense de origen cubano, se convertirá este jueves en el número uno absoluto del draft de la NFL, cuando los Las Vegas Raiders lo seleccionen en Pittsburgh. El jugador llega tras una temporada histórica con los Indiana Hoosiers, en la que conquistó el campeonato universitario y se convirtió en el primer cubano-americano en ganar el Trofeo Heisman.
El evento, que se celebrará del jueves al sábado en los alrededores del Acrisure Stadium de Pittsburgh, reunirá a 257 jugadores que buscarán un lugar en las franquicias de la NFL. Después de los Raiders, los New York Jets elegirán en la segunda posición y los Arizona Cardinals en la tercera.
Una temporada histórica en Indiana
Nacido en Boston y criado en Miami, Mendoza lanzó para 3.535 yardas y consiguió 41 pases de ‘touchdown’ con solo seis interceptaciones en su única campaña universitaria. Además del Heisman, obtuvo el premio Maxwell y el Walter Camp, que reconocen al mejor jugador del fútbol americano universitario.
El joven mariscal de campo destacó por su liderazgo y por convertirse en un fenómeno deportivo y económico en Estados Unidos. Sus raíces cubanas, transmitidas por sus padres y abuelos que emigraron en 1959, han sido una fuente de inspiración en su carrera.
Latinos en el draft 2026
Mendoza no será el único jugador con raíces latinas en el draft. KC Concepción, receptor abierto de Texas A&M, de origen puertorriqueño, llega tras una temporada con 919 yardas y nueve anotaciones. Taurean York, ‘linebacker’ de origen mexicano y compañero de Concepción, también apunta a ser elegido, al igual que Jacob Rodriguez de Texas Tech.
Otros talentos latinos incluyen a Josh Cuevas, ala cerrada de Arkansas con herencia mexicana; Diego Pavia, mariscal de Vanderbilt con raíces españolas y mexicanas; y Enrique Cruz Jr., liniero ofensivo de Kansas de origen puertorriqueño.
El draft de Pittsburgh marcará el inicio de la carrera profesional de Mendoza y de otros jugadores latinos que buscan consolidarse en la NFL. Para los Raiders, la elección de Mendoza representa una apuesta por un mariscal de campo que llega con credenciales históricas y el respaldo de una temporada universitaria sobresaliente.
