México.- A 65 días del arranque de la Copa del Mundo 2026, aficionados han comenzado a señalar a FIFA por posibles inconsistencias en la asignación de boletos, luego de que varios compradores detectaran que las ubicaciones finales no corresponden con la categoría que adquirieron durante el proceso de venta.
De acuerdo con información publicada por The Athletic, el organismo vendió más de 3 millones de entradas entre otoño e invierno bajo un sistema de cuatro categorías, cada una vinculada a zonas específicas de los estadios mediante mapas referenciales dentro de su portal oficial.
En dichos mapas, la Categoría 1 —la más costosa— aparecía asociada a zonas preferenciales, principalmente en laterales de cancha o niveles bajos. Sin embargo, tras la reciente asignación definitiva de asientos, algunos aficionados reportaron haber sido ubicados en esquinas, detrás de porterías o incluso en secciones que previamente estaban identificadas como Categoría 2.
El caso ha generado inconformidad entre los compradores. “Es difícil no sentirse estafado”, señaló un aficionado consultado por el medio estadounidense, en medio de reclamos por cambios en la ubicación de los asientos.
Uno de los ejemplos citados corresponde a boletos adquiridos para partidos en el AT&T Stadium de Arlington, donde seguidores que pagaron por Categoría 1 recibieron ubicaciones en zonas que, al momento de la compra, estaban clasificadas en un nivel inferior.
La controversia también se alimenta de versiones que apuntan a una redistribución de localidades en favor de paquetes de hospitalidad, lo que habría reducido la disponibilidad en las zonas más cotizadas para el público general.
Ante los señalamientos, FIFA respondió que los mapas publicados eran “indicativos” y tenían como objetivo orientar a los aficionados sobre las posibles ubicaciones dentro del estadio, sin representar una asignación exacta de asientos.
“El diseño de estos mapas buscaba ofrecer una referencia general de cada categoría”, explicó el organismo en una postura enviada por correo electrónico, sin detallar los criterios específicos utilizados para la asignación final ni el motivo por el cual algunas zonas no coincidieron con lo previamente mostrado.
El tema ha escalado en redes sociales, donde usuarios han compartido ejemplos de sus boletos y comparativas con los mapas originales. Incluso, algunos aficionados ya analizan presentar quejas formales o emprender acciones legales.
La situación refleja también el contraste entre el sistema de venta por categorías utilizado por FIFA y la expectativa del mercado norteamericano, donde los consumidores están acostumbrados a elegir asientos específicos desde el momento de la compra.
