A 41 días del Mundial 2026: el gol ‘maradoniano’ de Saeed Al-Owairan en Estados Unidos 1994

A 41 dias del Mundial, recordamos el gol 'Maradoniano' en la Copa Del Mundo 1994.

La celebración del gol histórico.
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A 41 días de que arranque el Mundial de 2026, vale la pena detenerse en uno de esos momentos que explican por qué la Copa del Mundo trasciende generaciones. El 29 de junio de 1994, en el RFK Stadium de Washington, el saudí Saeed Al-Owairan firmó una de las jugadas individuales más memorables en la historia del torneo, durante el duelo entre Saudi Arabia national football team y Belgium national football team.

¡Cómo fue el gol?

Corría el minuto 5 cuando Al-Owairan tomó el balón en su propio campo y arrancó una carrera que se volvió leyenda. A pura conducción, velocidad y control, dejó en el camino a varios rivales —cinco, según el registro más aceptado— mientras avanzaba más de 60 metros con la pelota pegada al pie. Ya dentro del área, definió con un disparo preciso ante la salida del arquero para marcar el único gol del partido.

La anotación no solo le dio el triunfo 1-0 a Arabia Saudita, también resultó clave para su clasificación a los Octavos de Final en su primera participación mundialista. A partir de ese momento, el nombre de Al-Owairan quedó ligado a una de las imágenes más icónicas de 1994 FIFA World Cup.

Comparativa con un gol 'Maradoniano'

La jugada fue rápidamente comparada con el llamado “Gol del Siglo” de Diego Armando Maradona en México 1986. Las similitudes son claras: arranque desde campo propio, conducción larga, rivales superados en velocidad y una definición individual que rompe cualquier intento defensivo. Por ese paralelismo, el tanto del saudí fue bautizado como un gol “maradoniano”, una etiqueta que lo ha acompañado desde entonces.

Más allá de la comparación, el impacto fue profundo. Arabia Saudita encontró en esa jugada un símbolo de identidad futbolística y una de sus mayores hazañas internacionales. Para el jugador, significó el reconocimiento global y un lugar permanente en los recuentos de los mejores goles en la historia de los Mundiales.

Con el paso del tiempo, la anotación sigue vigente en la memoria colectiva. No fue una final ni definió un título, pero sí encapsuló la esencia del torneo: talento, atrevimiento y la capacidad de un solo jugador para cambiar la historia en cuestión de segundos. En la antesala de 2026, recordar a Al-Owairan es volver a ese tipo de magia que solo el futbol puede ofrecer.

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