Sudáfrica.- Andrés Iniesta necesitó un solo instante para quedar inmortalizado en la historia de los Mundiales. A 31 días de que inicie la Copa del Mundo de 2026, el recuerdo del gol que le dio a España su primer título mundial sigue siendo una de las imágenes más icónicas del futbol.
La Final del Mundial de Sudáfrica 2010 enfrentó a España y Países Bajos el 11 de julio en el Soccer City de Johannesburgo. Fue un partido cerrado, intenso y lleno de tensión, marcado por las faltas y el desgaste físico. Tras 90 minutos sin goles, el campeonato tuvo que definirse en tiempos extra.
Cuando todo apuntaba a los penales, apareció Iniesta. Corría el minuto 116 cuando Cesc Fàbregas filtró un balón dentro del área y el mediocampista español controló antes de sacar un disparo de derecha que venció al arquero Maarten Stekelenburg para firmar el 1-0 definitivo.
El gol desató la locura de millones de aficionados y quedó inmortalizado como el “Iniestazo”, una anotación que cambió para siempre la historia del futbol español. Hasta ese momento, España nunca había conquistado una Copa del Mundo, pese a contar durante décadas con generaciones de gran talento.
Aquel equipo dirigido por Vicente del Bosque reunió a figuras históricas como Iker Casillas, Xavi Hernández, Sergio Ramos, Carles Puyol y David Villa, consolidando una época dorada para la selección española, que además venía de conquistar la Eurocopa en 2008.
La imagen de Iniesta celebrando también quedó marcada por el emotivo mensaje que mostró debajo de su jersey: “Dani Jarque siempre con nosotros”, en homenaje a su amigo y futbolista del Espanyol, fallecido un año antes.
Con el paso del tiempo, ese gol sigue siendo considerado uno de los momentos más importantes en la historia de los Mundiales. A poco más de un mes del arranque de una nueva Copa del Mundo, el recuerdo del tanto de Iniesta permanece como símbolo de gloria, presión y eternidad futbolística.
