Monterrey.- Más de 4 mil corredores participaron en la décimo primera edición de la Carrera Azul Arena, que promueve la inclusión y el bienestar de niñas, niños y adolescentes con Trastorno del Espectro Autista (TEA) en San Pedro.
Al grito de “coyeye coyeye”, miles de corredores se unieron al evento de este 24 de mayo por la mañana, que contó con las distancias de 10K, 5K y 1K.
En punto de las 07:00 horas, dio inicio la primera carrera de 5 kilómetros de distancia, en la que 2,150 participantes kilómetros comenzaron su recorrido a un costado del Auditorio San Pedro, para enfilarse por la avenida Humberto Lobo hacia el norte y posteriormente tomar la Calzada Mauricio Fernández al oriente.
A solo 16 minutos con 50 segundos de iniciado el evento, la algarabía se hizo presente en la zona de la meta, cuando Alejandro Nicolás García hizo su arribo como el mejor competidor del 5K, seguido por Ricardo Alvarado y Kael Puente Herrera, quienes con tiempos de 17:11 y 17:14 conquistaron el segundo y tercer puesto.
Mientras que en la rama femenil Mayra Garza Cantú, María Inés Rolandelli y Mayra Cristina Ochoa con marcas de 21:32, 22:53 y 23:29, subieron al podio.
La nueva ola azul arranco alrededor de 20 minutos después con los 1,500 corredores del 10K, conformados por familias enteras de niños con espectro autista, apoyaron a cada uno de los deportistas de ambas distancias.
Tras cumplirse los 10 kilómetros, Daniel Moisés Torres Salazar se llevó el primer lugar al cronometrar un tiempo de 35:32, superando a los corredores Andrés Pérez Bretado, 36: 02 y Johan Yeshua Sánchez Moreno con 37:13.
En la prueba femenil Daniela Roca Tassianari cruzó la zona de meta en primer lugar, con un tiempo de 39:59. anteponiéndose a Ana Karen Campos, que hizo 41:42 y a Daniela González, que hizo 43:12 para llegar como tercer lugar.
La fiesta grande del evento dio inicio después de las 09:00 horas, cuando más de 300 niños y jóvenes registrados, más otros jóvenes solidarios, dieron vida al 1K Azul Arena, dando paso a un recorrido flanqueado por mantas de apoyo, porras y el grito de “coyeye, coyeye”, surgido en los alrededores de la ruta de una carrera organizada por la Asociación Regiomontana de Niños Autistas, con el apoyo logístico de Trotime y un número importante de empresas patrocinadoras.
