Nashville SC no viajó a Monterrey con postura conservadora ni resignado por la desventaja mínima. Tras caer 1-0 en el partido de ida de la semifinal de la Copa de Campeones de Concacaf, el conjunto estadounidense afrontará la vuelta ante Tigres con plena confianza en remontar y pelear por un lugar en la final del torneo continental.
El equipo dirigido por BJ Callaghan sabe que el reto será mayúsculo. Jugar en el Estadio Universitario representa uno de los escenarios más complicados del continente, no solo por la calidad del rival, sino también por el entorno que genera la afición felina. Aun así, desde el interior del club existe convicción de que la serie sigue abierta.
“Creo que la mentalidad del equipo es que estamos listos para ponernos a trabajar y listos para competir. Sabemos que va a ser un gran ambiente contra un muy buen equipo, pero es un equipo al que ya nos enfrentamos antes”, señaló Callaghan previo al viaje a Monterrey.
El estratega reconoció la dificultad de visitar a Tigres, pero dejó claro que Nashville no modificará su intención competitiva. La necesidad de marcar al menos un gol obliga a realizar ajustes respecto al planteamiento mostrado en la ida.
“Tácticamente se trata de controlar el partido cuando tengamos la oportunidad de hacerlo, pero al mismo tiempo sabemos que tenemos que ir a marcar un gol, así que tendremos que hacer algunos ajustes para asegurarnos de poder anotar en condición de visitante”, explicó.
Te podría interesar
La victoria reciente de Tigres sobre Chivas en Liga MX tampoco cambia la percepción del técnico sobre el rival. Para Callaghan, ese resultado únicamente reafirma lo que ya sabían sobre el equipo regiomontano.
“Nos confirma exactamente lo que ya sabíamos: que Tigres es un muy buen equipo. Pero cuando estás en semifinales, estos son los cuatro mejores equipos del continente. Todos son buenos”, afirmó.
Más allá del análisis táctico, el entrenador destacó el crecimiento mental de su grupo a lo largo del torneo, factor que considera clave para afrontar un escenario como el Volcán.
“Sabemos que el estadio es eléctrico, tienen una gran afición, pero nos apoyamos en experiencias pasadas. Somos un grupo más resiliente y más fuerte por haber pasado por todo esto en la Concacaf Champions Cup”, agregó.
Hany Mukhtar fue uno de los jugadores que reflejó mayor confianza de cara al compromiso definitivo. El mediocampista alemán aseguró que Nashville tiene argumentos para competir y recordó que ya han eliminado a rivales de peso durante el torneo.
“Sabemos que somos capaces de marcar un gol y también sabemos de la dificultad de ir allá, pero creemos en nosotros mismos. Hemos vencido a equipos increíbles como Club América e Inter Miami, y lo haremos de nuevo”, sentenció.
Mukhtar también destacó que la presión de disputar una semifinal debe asumirse como una oportunidad y no como una carga. “Esta presión es un privilegio. Nos ganamos estar aquí y eso no debería cambiar la forma en la que jugamos”, comentó.
Tras no mostrar su mejor versión en la ida, Nashville reconoce que necesita una actuación mucho más sólida si quiere eliminar a Tigres. “Nos fuimos frustrados porque no dimos nuestra mejor versión, y eso tenemos que transformarlo en energía para mañana”, dijo Mukhtar.
Con la obligación de marcar y la confianza intacta, Nashville llegará al Universitario decidido a arriesgar. Del otro lado estará Tigres, que intentará aprovechar su ventaja para clasificarse a su quinta final de Concacaf. La serie sigue abierta y el Volcán será testigo de un duelo donde ambos llegan con objetivos claros: uno defender su ventaja y otro demostrar que todavía puede dar el golpe.
