Suiza.- Después de más de 60 años de historia compartida, FIFA y Panini pondrán fin a una de las alianzas más emblemáticas dentro del futbol mundial. El organismo anunció este jueves un nuevo acuerdo comercial con Fanatics Collectibles y Topps, empresas que asumirán la producción oficial de estampas, álbumes y tarjetas coleccionables de la Copa del Mundo a partir de 2031.
La decisión marcará el cierre de una relación que comenzó rumbo al Mundial de México 1970 y que terminó convirtiéndose en parte de la cultura futbolera para distintas generaciones alrededor del planeta.
Durante décadas, los álbumes Panini acompañaron cada Copa del Mundo y se transformaron en una tradición alrededor del torneo. Intercambiar estampas, buscar la difícil o completar selecciones enteras formó parte de la experiencia mundialista tanto para niños como para adultos.
Aunque FIFA confirmó que Panini todavía producirá las colecciones oficiales para los Mundiales de 2026 y 2030, el acuerdo con Fanatics y Topps iniciará formalmente rumbo a 2031, abriendo una nueva etapa dentro de la industria de los coleccionables deportivos.
En el comunicado difundido por FIFA, Gianni Infantino destacó el perfil innovador de la nueva alianza y el impacto que buscan generar en el mercado internacional.
“Dentro del panorama deportivo, Fanatics es un auténtico referente de innovación en materia de artículos coleccionables. La marca ofrece a la afición una forma diferente y muy atractiva de acercarse a sus equipos y jugadores favoritos”, señaló el presidente de FIFA.
Fanatics y Topps tienen actualmente una presencia importante en el mercado estadounidense y europeo, especialmente en tarjetas deportivas coleccionables de ligas profesionales como MLB, NBA y NFL. Ahora, el objetivo será trasladar esa experiencia al futbol y a los productos oficiales de FIFA.
Como parte del nuevo proyecto, el organismo adelantó que las futuras colecciones incluirán innovaciones tecnológicas y productos especiales, entre ellos tarjetas con fragmentos auténticos utilizados en partidos oficiales.
La noticia generó impacto inmediato entre aficionados y coleccionistas, especialmente por el peso histórico que tenía Panini dentro de las Copas del Mundo. Para millones de personas, el álbum mundialista representaba mucho más que un producto comercial: era una costumbre ligada a la emoción previa de cada torneo.
La unión entre FIFA y Panini sobrevivió a distintas generaciones, cambios tecnológicos y transformaciones dentro del futbol global, manteniéndose como una de las asociaciones más reconocidas del deporte.
Ahora, tras más de seis décadas, la relación llegará oficialmente a su fin, cerrando un capítulo histórico para el coleccionismo futbolero y dejando atrás una tradición que marcó la infancia de aficionados alrededor del mundo.
