Monterrey.- Los casos Vikingos, los sombreros norteños y la colorida identidad de FIFA, pusieron color al primer partido del Mundial en Monterrey, en el que suecos y tunecinos comenzaron a hacer suya la zona cercana al estadio.
Desde más de una hora antes a la apertura del corredor FIFA, aficionados mexicanos y algunos visitante la comenzaron a hacer fila sobre la avenida exposición, impacientes para vivir su primera Copa del Mundo.
Del otro lado del corredor, en el recién inaugurado Parque del Agua, la fiesta extranjera se convirtió en una “pachanga” mexicana.
Canciones del Grupo Duelo, el tradicional Payado de Rodeo y el grito de “beso, beso”, acapararon la atención de todos los asistentes de la previa al partido entre Suecia y Túnez.
El camino al mundial dura 1.5 Km
Desde el momento en que los aficionados mexicanos, suecos y tunecinos se bajaron de la estación Exposición del Metro de Monterrey, vieron uno de sus sueños, la Copa del Mundo, a 1.5 kilómetros de distancia.
La fila doblaba en la esquina y el acceso era custodiado por elementos de la Guardia Nacional, hasta que se abrieron las puertas y permitieron el ingreso.
En el corredor FIFA que lleva directo al Estadio Monterrey, se notó el colorido característico que tiene la ciudad en lo referente al Mundial.
Mientras que a las puertas de “El Gigante de Acero”, comenzaron a llegar aficionados y no sólo de las selecciones protagonistas.
A la ciudad de Monterrey llegaron estadounidenses, polacos y hasta ticos, que ya ansían ver el regreso del Mundial a la Sultana del Norte tras 40 años de espera.
La batucada prendió el ambiente
Si bien la música en la bocina estaba conquistando a locales y visitantes, la fiesta en la previa se encendió definitivamente con la llegada de la batucada.
El ritmo de los tambores y las tarolas enamoró a todos los asistentes, que siguieron la música marchado al rededor del parque del agua.
