Boston.- Erling Haaland pisó con fuerza su primer escenario mundialista, al liderar con un doblete en la victoria de Noruega 4-1 contra Irak en el Mundial 2026.
28 años de espera para Noruega
Tuvieron que pasar 28 años para que los noruegos vieran un gol de su selección en una Copa del Mundo y el festejo llegó por partida doble gracias a su estrella en el primer tiempo.
“El Androide”, que al igual que su padre en 1994, debutó en el torneo en Estados Unidos, abrió el marcador rematando un centro desde la banda al minuto 29.
Haaland hizo su segundo al 43’, con la camiseta complicidad del portero, que le rebotó el balón en un intento de despeje en el área chica y terminó regalando el segundo.
Irak anota tras 40 años de espera en un Mundial
Los iraquís vendieron cara su derrota y pusieron en aprietos al cuadro europeo. 40 años después de su último gol de la selección, México 1986, apareció Aymen Hussein, para con un cabezazo marcar el empate 1-1 al minuto 39.
Para el minuto 75, Noruega acabó el partido, con un cabezazo del suplente Leo Ostigard, que puso el 3-1.
Y en el añadido, apareció Kristian Thorstvedt, para sentenciar con el cuadro de la noche de Noruega.
Con esta victoria, el equipo europeo cumple los pronósticos y se coloca como el rival de Francia por el liderato del Grupo I. Los nórdicos son el primer lugar con 3 puntos y un +3en la diferencia de goles.
El próximo partido de Noruega será el lunes 22 de junio contra Senegal, en Nueva York.
Los tres puntos ponen a Noruega a la par de Francia al frente del Grupo I del Mundial, el considerado como 'grupo de la muerte'. Franceses y noruegos se medirán, también en Boston, en la tercera jornada, en uno de los partidos más atractivos de la primera fase.
Irak, que fue el último de los 48 clasificados para este Mundial, sorprendió de inicio a los noruegos, con ocasiones y corriendo mucho, en una combinación de fútbol y físico que ha rodeado de aura a esta selección en su camino a Norteamérica.
El 0-0 se mantuvo hasta la controvertida pausa de hidratación, que rompió en pedazos el partido en Boston.
Al reiniciar el juego, Erlin Haaland, quién sino, puso el 0-1 para Noruega. Fue un ejemplo de jugada vertical que nació en los pies de Alexander Sorloth, en apenas unos toques pasó de Antonio Nusa a David Wolfe, que puso un centro raso al área pequeña para Haaland.
Boston fue una fiesta vikinga, con las gradas del estadio de los New England Patriots repletas de aficionados noruegos que imitaban el gesto de remar en un ambiente intimidante para el rival y una selección muy a tener en cuenta.
