Monterrey.- Japón escribió una página especial en la historia de las Copas del Mundo. La selección asiática goleó 4-0 a Túnez, local administrativo del encuentro, para quedarse con la victoria en el partido número 1000 en la historia de los Mundiales, disputado ante 51 mil 243 aficionados en el Estadio Monterrey.
La noche histórica comenzó muy temprano para los nipones. Apenas al minuto 4, Keito Nakamura llegó a línea de fondo por el costado izquierdo y envió un centro preciso al corazón del área para que Daichi Kamada apareciera sin marca y empujara el balón al fondo de las redes.
El tanto tuvo un significado especial, ya que convirtió a Kamada en el autor del primer gol del partido 1000 en la historia de las Copas del Mundo, una marca que quedará ligada para siempre al inmueble regiomontano.
Antes de la anotación, Túnez había generado una de sus pocas oportunidades de peligro. Hannibal Mejbri sacó un disparo cruzado que pasó apenas por encima del travesaño, pero conforme avanzó el encuentro la iniciativa fue completamente japonesa.
La selección asiática estuvo cerca del segundo tanto al minuto 9, cuando Ayase Ueda envió un servicio al área para Kamada, aunque Dylan Bronn alcanzó a desviar el balón. Instantes después, el guardameta Aymen Dahmen evitó la caída de su marco con una intervención sobre la línea.
La insistencia japonesa encontró recompensa al minuto 30. Ueda recibió fuera del área, encontró espacio para perfilarse hacia su pierna derecha y conectó un potente disparo que dejó sin opciones al arquero tunecino para ampliar la ventaja.
Con el 2-0 en el marcador, Japón administró la posesión y manejó los tiempos del partido. Túnez intentó reaccionar en el complemento, pero nunca encontró la claridad necesaria para generar peligro constante sobre la portería rival.
La sentencia llegó al minuto 69. Ayase Ueda filtró un pase preciso a la espalda de la defensa africana para dejar solo a Junya Ito, quien definió con tranquilidad ante la salida de Dahmen para colocar el 3-0.
Cuando el encuentro parecía definido, Japón volvió a golpear. Al minuto 84, Ueda apareció en el segundo poste para conectar un remate de cabeza y firmar su doblete de la noche, coronando una destacada actuación que incluyó dos goles y una asistencia.
Además del resultado, el encuentro respondió a la expectativa generada por el simbolismo de la fecha. FIFA reportó una asistencia de 51 mil 243 aficionados, quienes fueron testigos de una noche histórica para la Copa del Mundo y de una actuación dominante del conjunto asiático.
Con la goleada, Japón llegó a cuatro puntos en el Grupo F e igualó a Países Bajos en unidades y diferencia de goles. Sin embargo, la selección neerlandesa conserva momentáneamente el liderato del sector gracias a una mayor cantidad de goles anotados. Los asiáticos llegarán a la última jornada frente a Suecia con la posibilidad de asegurar su clasificación a los Dieciseisavos de Final, mientras que Túnez quedó oficialmente eliminado del Torneo, sin aspiraciones para quedar cómo mejor tercero.
La victoria japonesa no sólo representó tres puntos importantes en la lucha por avanzar de ronda, sino también el privilegio de quedar registrada como la selección ganadora del partido número 1000 en la historia de las Copas del Mundo, una noche que tuvo como escenario al Estadio Monterrey.
