Corea del Sur conquista a regios…pero México se roba el show

La victoria del Tri se robó el show en Monterrey durante el Mundial 2026, en una fiesta con goles, cultura y gran ambiente en las tribunas del estadio.

Sudáfrica disputa el balón con Corea del Sur este miércoles, durante un partido del grupo A del Mundial de la FIFA 2026 entre Sudáfrica y Corea del Sur en el estadio BBVA en Monterrey.
Sudáfrica disputa el balón con Corea del Sur este miércoles, durante un partido del grupo A del Mundial de la FIFA 2026 entre Sudáfrica y Corea del Sur en el estadio BBVA en Monterrey.Créditos: Karina González / ABC Deportes.
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Monterrey.- El partido quedó en segundo plano en comparación con la fiesta que se vivió en el Estadio Monterrey, en la que Corea del Sur conquistó a los regiomontanos, pero la Selección Mexicana se robó el show en el tercer juego del Mundial 2026 en la ciudad.

Ni el ingreso de Son Heung-min o el gol de Sudáfrica en el segundo tiempo, hicieron que el “Gigante de Acero” temblara de la forma en que si provocaron los dos anuncios de gol del “Tri”, en la pantalla del estadio.

El gol el regio Mateo Chávez encendió al Estadio Monterrey y el segundo tanto, hizo que los asistentes corearan el nombre de Julián Quiñones, autor del 2-0.

Si bien “El Tri” se llevó los aplausos completos, desde la previa la afición tuvo un claro favorito, que que se vio reflejado por los dos puntos rojos que tapizaron las tribunas y por el apoyo del público de verde que celebró el ingreso de Son Heung-min.

Corea del Sur y México han forjado un lazo inquebrantable, que en Monterrey es más fuerte por la comunidad que vino a trabajar a la Sultana del Norte y se vio reflejado en este juego.

Sudáfrica también contó con parte del apoyo de las 51, 243 aficionados que llenaron el inmueble, algo que quedó demostrado con el grito e gol de Maseko, a los 62’ de actividad.

Desde el minuto 10 ya se coreaban los oles de los coreanos, al tiempo que la mítica ola regiomontana dio innumerables vueltas al “Gigante de Acero”.

Por lapsos del juego, la afición se entregó al grito de “Corea, Corea”, pero hubo tres momentos de total unidad en el ambiente mundialista, sin contar los festejos de los goles tricolores.

El primero fue con un sonoro abucheo durante las pausas de hidratación, que por tercer juego seguido fueron repudiadas en el Estadio Monterrey.

Para contrarrestar los abucheos, el sonido local respondió tocando el “Cielito Lindo”, momento en que todos los mexicanos cantaron al unísono.

Los coreanos se unieron al ritmo de la música bailando con sus banderas y los sudafricanos se pusieron de pie para acompañar la celebración.

Un momento especial se vivió en el inicio del segundo tiempo, la tribuna del Estadio Monterrey se encendió ante el anuncio del gol de México contra República Checa, marcado por el regiomontano Mateo Chávez.

Sin embargo, la mayor unión fue durante el medio tiempo, con el show de luces, cuando el estadio completo coreó la canción “Livin' on a Prayer” de Bon Jovi.

Si bien México hizo sentir a los asiáticos como en casa con el grito de “Corea, Corea”, hubo un toque cultural regiomontano, con una polka y el ballet folclórico de la UANL.

En la recta final, con los sudafricanos bailando por su clasificación, en la tribuna se escuchó el clásico grito de “Si se puede”, todavía en apoyo a los surcoreanos, que acabaron con lágrimas en los ojos por su eliminación en Fase de Grupos.

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