Nueva York.- Sergio Ramos volvió a formar parte de una noche inolvidable para el futbol español. El campeón del mundo en Sudáfrica 2010 fue el encargado de portar la Copa del Mundo hacia el podio durante la ceremonia de premiación, una vez que España derrotó 1-0 a Argentina en la Final del Mundial 2026 y conquistó la segunda estrella de su historia.
Con el trofeo entre sus manos, el histórico defensor recorrió el césped del MetLife Stadium rumbo al escenario donde aguardaban los nuevos campeones del mundo. Antes de colocar la Copa sobre el pedestal, Ramos se detuvo para fundirse en un abrazo con el seleccionador Luis de la Fuente, en una de las imágenes más emotivas que dejó la celebración española.
Después del saludo, el exdefensor dejó el trofeo en el podio para dar paso al protocolo de premiación. Los futbolistas españoles recibieron sus medallas uno a uno y, posteriormente, el capitán Rodri fue quien levantó la Copa del Mundo ante miles de aficionados, sellando oficialmente el campeonato de La Roja.
La presencia de Ramos en la ceremonia tuvo un significado especial. El sevillano fue uno de los pilares de la selección que conquistó el primer título mundial de España en Sudáfrica 2010. Disputó todos los partidos de aquella edición y fue una pieza fundamental en el equipo dirigido por Vicente del Bosque, que venció a Países Bajos en la Final para conquistar el mayor logro en la historia del futbol español.
A ese campeonato del mundo se suman también las Eurocopas de 2008 y 2012, torneos en los que Ramos fue protagonista de una generación que dominó el futbol internacional durante varios años y convirtió a España en una de las selecciones más exitosas de la época.
Dieciséis años después de aquella conquista mundialista, el defensor volvió a caminar junto al trofeo más importante del futbol, ahora desde un papel distinto, como una de las grandes leyendas del balompié español.
El abrazo con Luis de la Fuente también representó el vínculo entre dos generaciones campeonas. El actual seleccionador tomó las bases del futbol español y condujo a un nuevo grupo de futbolistas hasta la cima del mundo, con figuras como Rodri, Lamine Yamal, Nico Williams, Pedri y Pau Cubarsí.
Aunque no fue quien entregó el trofeo ni quien lo levantó, Sergio Ramos protagonizó uno de los momentos más simbólicos de la ceremonia. El hombre que ayudó a conquistar el primer Mundial de España fue el encargado de llevar la Copa al escenario donde una nueva generación celebró el segundo título mundial para La Roja.
