Monterrey.- El nuevo estadio de Tigres mantiene la aspiración de convertirse en un recinto de clase mundial. Así lo aseguró la secretaria de Turismo de Nuevo León, Maricarmen Martínez, quien afirmó que el proyecto continúa avanzando con la intención de cumplir con los requisitos necesarios para albergar una Copa del Mundo y eventos de la NFL.
Durante una declaración ante medios, la funcionaria explicó que el desarrollo del inmueble sigue en marcha y que las instancias involucradas trabajan para que la futura casa de los felinos cuente con las características que exigen este tipo de competencias internacionales.
“Ahí va, queremos que sea mundialista también y que reciba eventos como la NFL. Entonces, pues ahí va. Se está, todavía están viendo cómo le van a hacer, pero ahí están siguiendo los procesos que se tienen que seguir”, declaró Martínez.
Las palabras de la secretaria de Turismo reflejan la visión que existe alrededor del proyecto, el cual no solo contempla sustituir al Estadio Universitario, sino convertirlo en un recinto capaz de albergar algunos de los eventos deportivos más importantes del mundo.
Aunque hasta el momento no se han dado a conocer públicamente el diseño definitivo, la capacidad oficial ni la fecha de inicio de la construcción, el nuevo estadio ha sido presentado desde sus primeras etapas como un proyecto de largo alcance que busca responder a los estándares internacionales en materia de infraestructura, tecnología, accesibilidad y servicios.
Uno de los objetivos es que el inmueble pueda ser considerado para futuros eventos organizados por la FIFA, una vez concluido el ciclo del Mundial de 2026, en el que Nuevo León fue una de las sedes con el Estadio Monterrey.
Además, la intención de recibir partidos de la NFL refuerza la apuesta por posicionar a la entidad como un destino para espectáculos deportivos de primer nivel. Monterrey cuenta con una de las aficiones más importantes al futbol americano en México y, en los últimos años, ha manifestado su interés por albergar encuentros de temporada regular de la liga estadounidense.
Por ahora, el proyecto continúa en etapa de planeación y análisis, mientras se definen los aspectos técnicos y financieros necesarios para su ejecución. Martínez reconoció que todavía existen procesos pendientes, aunque aseguró que los trabajos siguen avanzando.
La construcción del nuevo estadio representa uno de los proyectos de infraestructura deportiva más ambiciosos para Nuevo León en los próximos años. Más allá de convertirse en la nueva casa de Tigres, la intención es que el inmueble trascienda el ámbito local y se consolide como un escenario con capacidad para recibir competencias internacionales, fortaleciendo la proyección deportiva y turística del estado.
