Monterrey.- Christina Burkenroad puso punto final a su carrera como futbolista profesional y cerró una era de seis años con Rayadas, club al que llegó durante la pandemia sin imaginar que terminaría convirtiéndose en una parte fundamental de su vida. Con un último agradecimiento, la estadounidense resumió el vínculo que construyó con la ciudad y el equipo: “Gracias a este club por creer en mí. Y gracias a Monterrey y a México por convertirse en una parte grande de mi vida. Gracias, Rayadas, por todo”.
La estadounidense se despidió del club con un emotivo video en el que agradeció todo lo que vivió en la ciudad, desde los campeonatos y los goles hasta las pequeñas experiencias que marcaron su día a día.
“Después de pensarlo mucho, decidí que ya es el momento de retirarme del futbol profesional. El futbol ha sido parte de mi vida desde siempre y, en estos últimos seis años, Rayadas también ha sido una parte enorme de mi vida”, expresó en el video con el que anunció su despedida.
Burkenroad recordó que cuando llegó a México había firmado por tres años. Era un país nuevo, una liga nueva y un equipo nuevo para ella, además de que todavía no hablaba español. Sin embargo, seis años después, su realidad era completamente diferente.
“Nunca pensé que seis años después iba a seguir aquí. Hablando español, sintiendo que Monterrey es mi casa, con una prometida, muchos goles y con compañeras que terminaron siendo familia”, contó.
La delantera también repasó algunos de los momentos más importantes que vivió con Rayadas. Entre ellos, destacó el campeonato conquistado en la casa de Tigres y el bicampeonato que consiguió años después con el conjunto albiazul.
Uno de sus recuerdos más especiales fue el gol 100 de su carrera, conseguido precisamente en un Clásico Regio. Burkenroad recordó la adrenalina de aquel momento, con el estadio dividido entre abucheos y aplausos mientras sus compañeras corrían a abrazarla.
“Pude meter el gol 100 de mi carrera en un Clásico y, la verdad, no creo que hubiera podido escoger un mejor partido para que pasara”, señaló.
Pero en su despedida dejó claro que no solamente extrañará los grandes momentos. Para Burkenroad, los recuerdos más especiales también están en las pequeñas cosas que formaron parte de su rutina durante seis años.
“Voy a extrañar las luces de los celulares en todo el estadio en el minuto 85”, confesó.
También habló de salir como titular, escuchar la canción de la Liga, jugar partidos los lunes por la noche con el estadio lleno, acudir diariamente a El Barrial y observar las montañas antes de los entrenamientos.
Incluso recordó con humor una de sus pequeñas costumbres: meter a escondidas a su chihuahua a las instalaciones, aunque sabía que no estaba permitido.
“Son esas cosas chiquitas que, en el momento, se sienten súper normales, pero ahora sé que las voy a extrañar”, dijo.
Burkenroad también dedicó palabras a los niños que acudían a los partidos con las camisetas de Rayadas, esperaban por una fotografía y mostraban su emoción por conocer a las jugadoras.
La estadounidense reconoció que, como futbolista, muchas veces se está tan concentrada en el rendimiento propio que es fácil olvidar el impacto que existe fuera de la cancha. Por eso, agradeció especialmente a Rayadas por haber creído en ella.
“Me dieron oportunidades, confiaron en mí en los momentos importantes y me hicieron sentir que podía ser una jugadora importante para este club”, explicó.
A sus compañeras les agradeció por compartir entrenamientos, viajes, vestidores, hoteles, partidos, campeonatos, cenas y conversaciones, pero también por convertirse en familia.
La afición tampoco quedó fuera de su despedida. Burkenroad agradeció por llenar el estadio, celebrar sus goles y acompañarla durante algunas de las mejores noches de su carrera.
Finalmente, la ahora exjugadora aseguró que se siente preparada para comenzar una nueva etapa y descubrir qué puede hacer lejos del futbol profesional.
“Llegué aquí queriendo ver hasta dónde podía llegar como futbolista. Y ahora me voy con muchas ganas de ver hasta dónde puedo llegar como persona”, expresó.
Así, Christina Burkenroad cerró seis años con Rayadas y una etapa en la que, más allá de los títulos y los goles, encontró en Monterrey un hogar y en el club una familia.
