La FIFA cerró filas en torno a su presidente, Gianni Infantino, luego de la reunión que sostuvo este miércoles en Rabat, Marruecos, con el secretario general Mattias Grafström y miembros de la Junta Directiva, donde el organismo reconoció errores en el manejo del proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), ofreció disculpas a sus asociaciones afiliadas y anunció una revisión interna para fortalecer sus procesos.
El encuentro se produjo días después de que la FIFA retirara oficialmente la propuesta del FFE, iniciativa que generó una fuerte oposición de distintas confederaciones y federaciones nacionales, al considerar que el proyecto se desarrolló sin la suficiente consulta con los órganos de gobierno del futbol mundial.
En un comunicado, el organismo confirmó que tanto Grafström como la Junta Directiva refrendaron su respaldo a Infantino, mientras que el presidente hizo lo propio con el secretario general y la administración de la FIFA, a quienes reconoció por el trabajo realizado para concretar su visión, especialmente durante la organización de la Copa del Mundo de 2026.
Durante la reunión se acordó que la comunicación y la coordinación entre la presidencia, la secretaría general y la administración deben mejorar para hacer más eficientes los procesos internos. La FIFA sostuvo que el objetivo es fortalecer su gobernanza y recuperar la confianza de las 211 asociaciones miembro.
Uno de los principales temas abordados fue precisamente el proyecto FIFA Forward Enterprise. La dirigencia aceptó que hubo errores en la manera en que se condujo el proceso y reconoció que nunca debió generarse la percepción de que el Consejo de la FIFA y las asociaciones nacionales habían sido excluidos de las decisiones.
Asimismo, admitió que también existieron fallas después de que la propuesta se filtró a los medios de comunicación, situación que incrementó la tensión entre el organismo y varias confederaciones.
Como parte de las medidas, la FIFA informó que ya envió una carta al Consejo y a las asociaciones miembro ofreciendo disculpas por lo ocurrido y comprometiéndose a que una situación similar no vuelva a repetirse. Además, anunció una revisión interna cuyos resultados serán presentados en la próxima reunión del Consejo.
El organismo reiteró que el proyecto FFE quedó definitivamente descartado y recordó que, en caso de haber seguido adelante, habría requerido la aprobación tanto del Consejo como de las asociaciones afiliadas.
Finalmente, la FIFA advirtió que, con el retiro de la iniciativa, no permitirá más ataques contra su integridad, su modelo de gobernanza o sus procesos institucionales, por lo que aseguró que emprenderá todas las acciones necesarias para proteger su reputación. Al mismo tiempo, insistió en que, pese a los errores reconocidos, todas las actuaciones relacionadas con el proyecto se realizaron dentro del marco reglamentario vigente de la organización.
