San Nicolás.- Gabriel Milito asumió la responsabilidad tras la derrota en la Ida y apuntó directamente al manejo del partido como el punto donde su equipo perdió el control del juego.
Chivas reaccionó mal tras anotar gol
El técnico explicó que, tras ponerse en ventaja, Chivas optó por una postura más cautelosa con la intención de administrar el ritmo, pero ese planteamiento no terminó por sostenerse ante un rival con la capacidad de Tigres. Desde su lectura, el equipo pudo haber gestionado mejor ese momento del encuentro, especialmente ante un rival que castiga en espacios reducidos y transiciones.
Con el paso de los minutos, el partido comenzó a inclinarse. Milito reconoció que el empate marcó un punto de quiebre, pero fue el segundo gol el que terminó por complicar el escenario, al evidenciar desajustes defensivos que dejaron a un jugador con libertad en una zona clave.
Mal posicionamiento afectó a Guadalajara
En ese contexto, también ubicó uno de los momentos determinantes en una jugada a balón parado a favor de su equipo que no terminó en peligro, pero sí abrió la puerta a una transición rival. Chivas quedó mal posicionado y Tigres aprovechó ese desorden para golpear nuevamente.
Pese a lo ocurrido, el estratega fue claro en no escudarse en factores externos. Desde su postura, el contexto del torneo y las ausencias eran situaciones previstas desde el inicio, por lo que evitó ponerlas como argumento del resultado.
De cara al partido de vuelta, Milito mantuvo un discurso de convicción, consciente de la dificultad, pero sin dar la serie por cerrada. Considera que el equipo está en condiciones de competir, siempre y cuando logre un rendimiento más sólido, sobre todo en los momentos clave del partido.
La ruta, desde su perspectiva, es clara: marcar primero para meterse de lleno en la eliminatoria y sostener un partido más equilibrado. No será sencillo, pero confía en la respuesta de sus jugadores y en el peso que puede tener la localía.
Más allá del golpe, el técnico apeló a la capacidad del grupo para aprender de lo ocurrido y enfocarse en lo que viene, entendiendo que en este tipo de instancias cada detalle termina siendo determinante.
