Guadalupe.- Una vez más la afición de Rayados fue infaltable en el “Gigante de Acero”, pero no para alentar a su equipo los 90 minutos, sino para mostrar su descontento por quedarse sin Liguilla.
Hoy el Monterrey recibió a Puebla como un estadio en contra y unos fanáticos que se revelaron para “reventar” a todos los jugadores.
La gente en la tribuna no tuvo piedad y aunque no abandonó al equipo como se había promovido durante la semana, tampoco fueron un apoyo.
Durante la entrada en calor del equipo se escucharon los primeros abucheos, pero todo escaló durante el anunció de la alineación, cuando la rechifla fue generalizada.
El primero fue Santiago Mele y uno a uno, todos los jugadores la recibieron, incluyendo a los antiguos favoritos Óliver Torres y Lucas Ocampos.
Los únicos que recibieron algunos aplausos fueron Jesús Manuel Corona y Luca Orellano, mientras que Carlos Salcedo tuvo una recepción mixta.
Incluso el ídolo y ahora entrenador, Nicolás Sánchez, le tocó recibir el descontento de la afición, algo que no le había tocado en su carrera como albiazul.
Incluso el grupo de animación, “La Adicción”, se puso en contra.
Todo empeoró cuando Puebla anotó en el minuto 2 del partido, cuando la ilusión de cerrar el torneo en casa con victoria se alejó, trayendo de regreso la amargura de las últimas derrotas.
Tras el gol poblano se escuchó un abucheo generalizado del estadio, seguido por los cánticos de “La Adicción”, que fiel a su estilo, pidió “huevos” a los jugadores.
El grupo de animación sacó un mensaje con letras rojas: “Que se vayan todos”, frase que se ha convertido un símbolo parta ellos por su uso reciente.
¿Qué pasó con Sergio Canales?
El español Sergio Canales volvió a ser banca con Rayados, por tercer partido consecutivo, pero ahora ocurrió algo diferente en el calentamiento.
Canales estuvo un momento con sus compañeros, pero al cabo de unos minutos caminó hasta el otro lado del campo, junto con un doctor, donde se mantuvo, sin participar de los ejercicios precompetitivos.
El español se unió al equipo para hacer el pasillo a los titulares, antes de regresar al vestidor.
