Monterrey.- Paola Manrique vive uno de los mejores momentos de su carrera con Rayadas y está a un paso de hacer historia en la Liga MX Femenil. A falta de una jornada, el equipo suma solo 5 goles en contra y 11 porterías en cero, colocándola cerca de romper el récord de la portera menos goleada en una temporada, una marca que se mantiene en 6 tantos recibidos.
Pese a la posibilidad de alcanzar este logro, la guardameta dejó claro que no es algo que la distraiga.
“No es algo que quiero estar pensando… a veces uno se mete presión solo. Si se da sería algo muy padre, pero lo importante es el rendimiento del equipo”, explicó.
Para Manrique, los números son consecuencia del trabajo colectivo.
“Todos defendemos, así como atacamos. Eso ha sido clave para hoy tener estos resultados. Si llega el récord, feliz, pero no me define”, aseguró.
Detrás de este presente también hay una historia de constancia. La portera, que debutó en 2018, reconoce que la madurez ha sido fundamental en su crecimiento.
“La madurez deportiva se trabaja día a día y creo que hoy me ha llevado a ser la persona que soy”, comentó. En ese camino, el respaldo de su familia ha sido clave.
“Siempre han estado para mí en cada decisión, fácil o difícil. Me han enseñado a ser constante y disciplinada”, añadió.
Sin embargo, uno de los pilares más importantes en su desarrollo ha sido su relación con Pamela Tajonar, a quien no solo ve como compañera, sino como una referente desde antes de compartir vestidor.
“Desde que llegué fue algo muy especial. Mi primer acercamiento fue decirle: ‘Pam, yo te admiro’. No solo por su carrera, sino porque es de donde soy yo”, relató.
Manrique recordó que desde pequeña escuchaba el nombre de Tajonar como un ejemplo a seguir.
“Cuando jugaba de chica me decían: ‘puedes llegar a ser como ella’. Siempre estuvo presente y después encontrarme con ella, jugar juntas y compartir todo eso fue muy fuerte”, confesó.
Incluso, ese momento se volvió emotivo para ambas.
“Se lo dije y las dos lloramos. Tenerla aquí es otra cosa”, expresó.
Hoy, esa admiración se transformó en aprendizaje diario. “Nuestra relación es muy linda, siempre ha estado para apoyarme y aconsejarme. Para mí es prácticamente mi maestra”, afirmó.
Finalmente, Manrique también mantiene la mira puesta en la Selección Mexicana Sub-23, donde recientemente ha sido convocada y busca consolidarse como una opción a futuro para un posible Mundial 2027. P
ara la guardameta, vestir la camiseta nacional representa un paso importante en su carrera y una motivación constante.
“Representar a tu país es algo muy bonito. Ahora me ha tocado estar en Sub-23, pero claro que uno siempre aspira a más, a poder colarse en una lista y competir por un lugar”, señaló.