San Nicolás.- Tigres tendrá en la Final al rival más exigente posible: el líder Toluca, campeón defensor y poseedor del ataque más poderoso del torneo. Será un choque entre el mejor ataque contra la mejor defensa, un duelo que resume lo que fue el Apertura 2025: intensidad, jerarquía y dos estilos que llegan a su punto máximo.
Toluca firmó una Fase Regular de 11 triunfos, 4 empates y solo 2 derrotas, cerrando como líder general. Tras un arranque irregular, encadenó una racha de 12 partidos sin perder. Aunque llegó a la Liguilla sin Alexis Vega, pudo arreglárselas para llegar a la Final, sin una pieza clave en su generación ofensiva.
El conjunto escarlata destaca por su volumen de ataque: 43 goles, líder en xG (33.71) y 227 oportunidades creadas. Su figura es Paulinho, uno de los tres máximos anotadores del torneo con 12 tantos, acompañado por Nicolás Castro, Jesús Angulo y el propio Vega, quienes sostienen un bloque ofensivo rápido, agresivo y difícil de contener.
Para Tigres, el reto será mayúsculo… pero no desconocido. Los felinos llegan como la mejor defensa del torneo con solo 16 goles permitidos en 17 jornadas y una estructura táctica que crece en partidos decisivos. En la Fase Regular, la victoria se la llevó Tigres 4-3, pero con un Toluca que imprimió agresividad en el segundo tiempo para casi empatarlo.
En su camino a la Final, Toluca eliminó a Juárez y Monterrey, imponiendo su jerarquía en casa y mostrando capacidad para resolver partidos cerrados. Sin embargo, también ha tenido momentos de fragilidad defensiva, especialmente cuando enfrenta equipos compactos y ordenados.
Será un duelo entre el 1 y el 2 de la tabla, pero también entre dos filosofías que han dominado el torneo.
