San Nicolás.- El nombre de Uriel Antuna ha comenzado a tomar fuerza en el mercado invernal de la Liga MX ante la posibilidad de que el atacante pueda convertirse en refuerzo de Pumas rumbo al Clausura 2026, en una operación que por ahora se mantiene en fase de análisis.
Antuna, extremo de 28 años, llegó al conjunto regiomontano en agosto de 2024 procedente de Cruz Azul, en una transferencia que generó expectativa por el impacto ofensivo que había mostrado en su etapa anterior. Durante su paso por el club, el futbolista ha tenido participación en distintas competencias oficiales, aunque sin consolidarse como un titular fijo dentro del esquema del equipo.
Desde su llegada, el atacante ha disputado más de 60 partidos oficiales, en los que ha registrado 14 goles, cifras que reflejan una participación constante, pero con un rendimiento que no terminó por afianzarlo como una pieza determinante en el ataque. En el último periodo competitivo, su incidencia directa en el marcador fue limitada, situación que abrió la puerta a evaluar su futuro deportivo.
El contrato de Antuna se extiende hasta junio de 2028, por lo que cualquier movimiento implicaría una negociación formal entre clubes. Este escenario coloca a la operación en un plano financiero que deberá ser cuidadosamente valorado por todas las partes, ya sea mediante una transferencia definitiva o un esquema alternativo que permita concretar el cambio de equipo.
En el entorno universitario, el nombre del futbolista aparece como una opción para reforzar las bandas ofensivas, en un plantel que busca sumar velocidad, profundidad y experiencia en el futbol mexicano. El perfil de Antuna encaja en ese análisis, aunque no es la única alternativa que se encuentra sobre la mesa de la directiva.
Te podría interesar
Hasta el momento, no existe un acuerdo cerrado ni un anuncio oficial que confirme negociaciones avanzadas. Las conversaciones, en caso de existir, se mantienen en un plano exploratorio, mientras Pumas revisa distintos escenarios de mercado antes del cierre de la ventana de transferencias.
Por ahora, la posible salida de Antuna se mantiene como una opción abierta, sujeta a la evaluación deportiva y económica de los clubes involucrados. El desenlace dependerá de la postura que adopten las directivas y de que el movimiento resulte conveniente para todas las partes, en un mercado de invierno que avanza con cautela y sin definiciones inmediatas.
