Toluca.- Sebastián Córdova tuvo este martes su primer entrenamiento con el primer equipo del Toluca, marcando así el arranque formal de su nueva etapa como jugador escarlata rumbo al Clausura 2026. El mediocampista mexicano trabajó al parejo del grupo en una sesión especial que combinó preparación deportiva con un marcado carácter social.
La práctica se llevó a cabo en el Estadio Nemesio Diez, inmueble que abrió sus puertas a la afición en el marco del Día de Reyes, convirtiendo el entrenamiento en un evento distinto y significativo tanto para el club como para sus seguidores. El acceso se realizó mediante la donación de peluches, los cuales serán entregados a diversas fundaciones con el objetivo de llevar alegría a niñas y niños, reforzando el compromiso del club con la comunidad.
Desde temprana hora, la afición escarlata comenzó a concentrarse principalmente en las zonas de tribuna de sol y preferente, desde donde acompañaron cada instante de la sesión. Con gritos, cánticos, porras y aplausos constantes, el estadio vibró durante la práctica y recordó que la pasión del público del Toluca va más allá del resultado, al unirse también para realizar actos de solidaridad.
En el plano futbolístico, la presencia de Sebastián Córdova no pasó desapercibida. El exjugador de Tigres se integró sin restricciones a los trabajos del grupo, participando en ejercicios físicos, dinámicas con balón y trabajos en espacios reducidos, en lo que fue su primer contacto formal con sus nuevos compañeros y el cuerpo técnico.
Al finalizar el entrenamiento, se vivió uno de los momentos más emotivos de la jornada. Desde las gradas, la afición lanzó al terreno de juego los peluches que había llevado para donar, cubriendo el césped del Nemesio Diez en una imagen que reflejó la unión entre equipo y seguidores en una causa común.
Los jugadores correspondieron al gesto del público con aplausos, saludos y muestras de agradecimiento, generando una conexión especial con los asistentes, quienes disfrutaron la oportunidad de observar de cerca la preparación del equipo de cara a sus próximos compromisos del torneo.
Para Toluca, la jornada representó no solo un paso más en su preparación rumbo al Clausura 2026, sino también la confirmación de que la llegada de Córdova comienza a integrarse en un entorno que combina exigencia deportiva, identidad y responsabilidad social.
